La cuenta regresiva ya empezó y la recta final de la 50° edición de la Feria Internacional del Libro de Buenos Aires promete un cierre a lo grande. Este último fin de semana en La Rural combinará literatura, música, pensamiento contemporáneo y actividades culturales para todas las edades.
Y hay un dato que seguramente hará explotar los pabellones: la entrada será gratuita todos los días a partir de las 20.
El Teatro Colón llega a la Feria
Uno de los eventos más esperados será el concierto especial del Teatro Colón, este viernes por la noche en la Pista Central.
La camerata de cuerdas del Instituto Superior de Arte interpretará clásicos de Wolfgang Amadeus Mozart, Antonio Vivaldi, Astor Piazzolla y Johann Strauss, en un repertorio pensado para acercar la música clásica al gran público.
Una postal bastante insólita y hermosa: escuchar “Las cuatro estaciones” en plena Feria del Libro, rodeado de stands, lectores y olor a páginas recién impresas.
IA, identidad y futuro: el gran debate del cierre
El domingo tendrá lugar uno de los clásicos más convocantes de la Feria: el Debate de Fin de Feria, que este año girará alrededor de una pregunta tan inquietante como actual: “¿Quiénes somos después de la IA?”.
Participarán Darío Sztajnszrajber, Lucía Puenzo, Flavia Costa y Tomás Balmaceda, con moderación de Patricia Kolesnicov.
La apertura estará a cargo del escritor y académico estadounidense Jonathan Taplin, autor del libro El fin de la realidad.
Mo Yan: una visita histórica
Otro de los platos fuertes será la llegada del Premio Nobel de Literatura Mo Yan, quien visitará Argentina por primera vez.
El autor chino, reconocido por su estilo de “realismo alucinatorio”, conversará sobre su obra y su mirada de la literatura contemporánea en una charla abierta al público.
Para muchos lectores, será una oportunidad única de ver en vivo a una de las voces más influyentes de la literatura mundial actual.
Música, podcasts, streaming y cultura pop
La Feria también apostará fuerte al cruce entre literatura y cultura contemporánea.
El sábado se realizará el festival de Futurock, con invitados como Rubén Rada, Dora Barrancos, Nahuel Pennisi, Claudia Piñeiro y La Delio Valdez, que cerrará la jornada.
El domingo, en tanto, habrá una presentación especial de Blanca Paloma, representante de España en Festival de Eurovisión 2023.
Y sí: también habrá espacio para la fiesta. Porque después de recorrer quince pabellones y cargar bolsas llenas de libros, claramente alguien pensó que hacía falta bailar un poco.
Actividades para docentes y escuelas
Como cada año, la Feria tendrá una agenda especialmente pensada para educadores.
Entre las propuestas destacadas aparecen talleres sobre convivencia escolar e inteligencia artificial, uso crítico de celulares en las infancias, narrativas digitales y gestión emocional docente.
También habrá charlas sobre ciencias sociales, alfabetización digital y nuevas formas de enseñar en contextos atravesados por pantallas.
Bibliotecas populares: protagonistas silenciosas de la Feria
Entre el viernes y el domingo llegará además una nueva edición del programa de la Comisión Nacional de Bibliotecas Populares (CONABIP), que reunirá a bibliotecarios de todo el país.
Gracias al histórico programa Libro %, las bibliotecas populares podrán comprar ejemplares con un 50 % de descuento. Este año, cada institución contará además con un fondo de 2 millones de pesos para adquisición de libros.
Un dato que quizá no haga ruido en redes, pero que tiene un impacto enorme: muchas de las bibliotecas pequeñas del interior aprovechan esta instancia para renovar gran parte de su catálogo anual.
Literatura indígena y nuevas voces
El cierre también incluirá encuentros con escritores y poetas de pueblos originarios de Argentina, Perú y Brasil, en un espacio dedicado a las lenguas indígenas y las narrativas ancestrales.
La propuesta, que tuvo gran convocatoria durante toda la Feria, buscó acercar otras formas de narrar, pensar y habitar el lenguaje.
Un cierre para celebrar los 50 años
La edición 2026 de la Feria del Libro no solo confirmó que sigue siendo uno de los eventos culturales más importantes de América Latina. También mostró cómo la literatura hoy convive con la música, el streaming, los debates tecnológicos, el activismo cultural y las nuevas formas de producir conocimiento.
Porque la Feria ya no es solamente un lugar para comprar libros.
Es, cada vez más, un enorme laboratorio cultural donde conviven lectores clásicos, adolescentes fanáticos del manga, docentes agotados, influencers literarios, familias enteras y personas que simplemente entran “a mirar”… y terminan saliendo con tres bolsas, un café frío y la sensación de haber vivido algo importante.