Analía Bocassi llegó de Gálvez a Rosario hace casi tres décadas con un anhelo: hacer radio. Hacer en casi todos los sinónimos posibles: producir, construir, formar, disponer, causar, motivar, labrar y también componer, arreglar y crecer.

El tiempo y su trabajo la convirtieron en una de las voces más reconocidas del medio, hoy en la primera mañana de FM Vida, Radio 2 y El Tres. Justamente, con su incorporación a De 12 a 14 como co-conductora, le puso el cuerpo a las noticias de cada mediodía.

Desde el último abril, conduce de 9 a 12 De boca en boca. En el programa la acompañan Sergio Roulier, Javier Cigno, Silvina Lussardi, Leandro Oliva, Juan Cruz Funes, las columnas de Luis Novaresio, Melina Santi, Daniel Amoroso, Bianca Forconi, José Luis Bianchi y todo el equipo de Radio 2.

"La radio para mí es todo", confió Analía Bocassi.
(Alan Monzón / Rosario3)

"La radio es lo que más me gusta, lo que más me divierte. La radio para mí es todo (..) Lo que más disfruto es el contacto con la gente y poder contar lo que les pasa a través de mi voz. Cuando lo logro, es como meter un gol", explica Analía Bocassi.

—¿Cuál es tu primer recuerdo relacionado con la radio?


—Tengo muchos. Desde la primera vez que salí al aire en Gálvez (Santa Fe) con unos micrófonos a pila que teníamos que llevar nosotros. Era un domingo a la tarde y nos pasábamos el día ahí adentro, pero feliz. Siempre me pasa eso: cualquier recuerdo relacionado con la radio me vincula con la felicidad, en distintos lugares y momentos. Lo que más disfruto es el contacto con la gente y poder contar lo que les pasa a través de mi voz. Cuando lo logro, es como meter un gol. 

—Hoy te toca estar al frente de la segunda mañana informativa y en una radio líder. ¿Cómo lo vivís?


—Siempre digo que soy una locutora que trabaja en distintos puestos. Pero este es el desafío más importante que tomé en todos estos años de carrera. Es algo muy diferente a lo que yo venía haciendo y es una responsabilidad muy grande porque Radio 2 tiene una audiencia establecida y con un nivel de exigencia alto. Además, tengo la responsabilidad de ser la voz de muchas mujeres. Me refiero a que soy una conductora y en estos tiempos no se encuentran fácilmente. Entonces, siento esa doble la responsabilidad y peleo todos los días para que eso salga. Voy despacito. Trato de tomar todo lo que me dicen: mis compañeros, los oyentes, que son los que más saben, y la gente que me rodea.

La mesa de trabajo de "De boca en boca" en el estudio de Radio 2.
(Alan Monzón / Radio 2)

—Casi no hay mujeres al frente de programas radiales informativos...


—Pienso que se ha avanzado mucho pero todavía falta esa mirada, ese aporte periodístico de las mujeres. Me parece que es muy importante que estemos. Obviamente que tengo mucho para aprender. Tuve que reeducarme y lo sigo haciendo todos los días.

—Antes mencionaste a la audiencia. ¿Cómo es esa relación de tantos años?


La audiencia es la que arma un programa y también la que lo define, la que te marca el pulso: vos vas para un lado pero, muchas veces, tenés que leer ese pulso e ir para otro. También la que te aporta el humor y lo que no sabés porque cuando desconozco algo, lo pregunto y seguro hay alguien que lo sabe. Para mí es muy importante ese contacto, es fundamental y vital. Una confesión: yo haría un programa en el que solo se pasen los mensajes de la gente. Me divierto mucho.

—¿Cómo es la rutina previa en De boca en boca?


—En Radio 2 pensamos la producción desde el día anterior, pero también desde la semana previa vamos viendo qué es lo que podemos hacer para mantener el equilibrio entre información y entretenimiento. Este es un objetivo porque la realidad es muy dura y te pasa por encima. Por es,o está bueno contar otras cosas, hablar de otros temas.

(Alan Monzón / Rosario3)

—Trabajás como narradora de la realidad, contás noticias que a veces son felices y otras, no. ¿Cómo es eso de ponerle la voz a los hechos?


—Es difícil. Trato de transmitir lo que las personas me contaron y que, muchas veces, sufrieron. Me enfrento a situaciones muy dolorosas como la carta que me escribió la mamá de un chico baleado. Ella no solo me cuenta lo que le pasó a su hijo sino lo que ocurre en barrio Ludueña. Es ponerle voz a esa mamá y decirle "ayudémonos, salí al aire y lo charlamos juntas" que para mí es una manera de ponernos en igualdad de condiciones. Siento una enorme responsabilidad al contar los hechos.

—¿Qué es la radio para vos?


La radio es mi vida. Cuando empecé a hacer televisión me dije: “Ah, bueno, la radio va a quedar en segundo plano porque la tele es todo”. La devolución que tiene la televisión es maravillosa. Pero no, no podría jamás dejar de hacer radio, no podría jamás dejar de estar delante de ese micrófono con ese cartelito que se pone en rojo (Nota: cartel indicador de "Aire"). La radio es lo que más me divierte, lo que me conecta con mi niña interior, con mi todo. La radio para mí es todo.