El Gobierno nacional volvió a marcar posición ideológica en la efeméride del 12 de Octubre al publicar un mensaje oficial en redes sociales donde ratificó la denominación de “Día de la Raza”, reivindicó la conquista de América e ignoró el impacto en las culturas nativas.
En el video y el texto difundidos por la Casa Rosada, la administración nacional definió la llegada de los navegantes europeos a suelo americano como "un acontecimiento que marcó el inicio de la expansión de Occidente hacia el Nuevo Mundo, transformó la historia universal y dejó una huella profunda de civilización, progreso y libertad en las raíces de nuestra cultura e identidad".
La narrativa oficial omitió cualquier mención a las severas consecuencias que la incursión europea produjo sobre los pueblos originarios que ya habitaban el continente. Amplios consensos académicos e historiográficos documentan que el proceso de conquista derivó en un drástico colapso demográfico provocado por epidemias, trabajo forzado, masacres y el sometimiento de civilizaciones enteras.
Sin embargo, en el metraje difundido se sostuvo que "hace más de 500 años tres barcos que buscaban una nueva ruta hacia Asia cruzaron el Atlántico" y que "el viaje de Cristóbal Colón cambió para siempre el curso de la historia".
A lo largo del mensaje, la publicación oficial insistió en ponderar el impacto institucional y cultural del proceso español en América. "A partir de aquel encuentro, dos mundos que durante siglos habían permanecido separados comenzaron a formar parte de una misma historia", afirmó la pieza audiovisual, añadiendo que "de ese encuentro nació también una nueva etapa de expansión de ideas y tradiciones que habían echado raíces durante siglos en Europa".
En esa línea, se remarcó que "esa herencia no pertenece solamente a los libros de historia. Está presente en nuestra lengua, en nuestros nombres, en nuestras costumbres, en nuestras instituciones, en nuestra cultura y también en nuestra fe".
El impacto de la colonización
El planteo oficial contrasta fuertemente con la tendencia historiográfica moderna y las normativas internacionales que abogan por el reconocimiento del impacto negativo de la colonización y los derechos de las comunidades originarias.
Pese a estas miradas críticas, el Ejecutivo aseveró que "el viaje de Colón no fue solo el descubrimiento de América. Abrió una nueva era en la historia de la civilización occidental, una era en la que sus valores, su cultura y sus ideales de conocimiento, progreso y libertad alcanzarían nuevos horizontes, y dejarían una huella imborrable en nuestra propia identidad".
El año pasado, la misma línea
Esta línea discursiva mantiene continuidad con la postura manifestada el año pasado, cuando desde las mismas cuentas del Gobierno de Javier Milei se difundió que "este 12 de octubre, conmemoramos la llegada de Cristóbal Colón a América como símbolo de progreso y civilización para la humanidad".
En aquel antecedente, el oficialismo calificó la llegada de las carabelas como "una de las gestas más trascendentales de la historia" y "como el comienzo de un proceso de civilización de orden y progreso" que "marcaría para siempre el destino del continente".
Aquella pieza aseguraba además que Colón encontró "un mundo sumido en la barbarie" y logró "establecer las primeras estructuras sociales y políticas fundamentadas en el derecho, la fe cristiana y los valores occidentales", asegurando que "promovió el orden y sentó las bases del progreso en el nuevo mundo" y que "la civilización prevaleció sobre el salvajismo".
El 12 de octubre
Como se menciona en una nota sobre el tema publicada en Rosario3 hace un año, el 12 de octubre se celebra el Día del Respeto a la Diversidad Cultural. Una fecha que promueve la reflexión histórica, el diálogo intercultural y el reconocimiento y respeto por los pueblos originarios.
Hasta 2010, la fecha fue conocida como el “Día de la Raza” y conmemoraba la llegada de Cristóbal Colón a América. Sin embargo, en 2010, Argentina cambió su denominación por la del “Día del Respeto a la Diversidad Cultural”, dándole un significado acorde al valor que asigna la Constitución Nacional y diversos tratados y declaraciones de derechos humanos a la diversidad étnica y cultural de todos los pueblos.
Este cambio de paradigma implicó dejar atrás la conmemoración de “la conquista” de América para dar paso al análisis y a la valoración de la inmensa variedad de culturas que han aportado y aportan a la construcción de nuestra identidad.
El gobierno de Javier Milei, en documentos oficiales y comunicaciones sobre feriados nacionales, volvió a mencionarlo como Día de la Raza.