La discusión por el ecocidio en la zona de islas frente a Rosario y el humo intenso que invadió la ciudad esta semana llegó al Congreso de la Nación. En la sesión de Diputados los legisladores santafesinos dieron encendidos discursos para visibilizar la triste realidad que se vive en la ciudad.

Uno de ellos fue el del vicepresidente del Pro, Federico Angelini quien pidió una cuestión de privilegio contra el ministro de Ambiente, Juan cabandié. “Hace más de dos años la ciudad de Rosario de forma permanente está invadida por el humo, las cenizas y se está generando un ecocidio terminal en el delta del Paraná”, sostuvo.

Durante su alocución, Angelini criticó la gestión actual y lamentó que por una cuestión “ideológica, política y estúpida'', se desarticuló el Sistema Nacional para la Gestión Integral del Riesgo (Sinagir)

“Todo esto sucede en la total y absoluta negligencia del gobierno Nacional,  de la provincia de Santa Fe, de Entre Ríos y la Justicia. Pero esto empezó a suceder desde hace dos años y medio ¿qué pasaba antes? había un sistema como el Sinagir que funcionaba muy bien, prevenía y planificaba”, sostuvo.

Para Angelini, la decisión de sacar el Gobierno fue hacer que “el manejo del fuego deje de estar en el Ministerio de Seguridad para pasar a Ambiente sin capacidad operativa y llena de inútiles sin reacción”.

Luego de esto habló específicamente de la contaminación del aire que afectó a todos los rosarinos. “En estos días tenemos una situación desesperante, no es que a los rosarinos nos molesta el humo o el olor. En Rosario el martes se midieron 480 partículas el aire, esto no es muy peligroso, es extremadamente peligroso para la salud de todos los que vivimos en la región”, advirtió.

Para ser más gráfico, sacó un puñado de cenizas y las empezó a esparcir sobre su banca. “Nos están matando lentamente, se tuvieron que suspender actividades deportivas, se incrementan las enfermedades respiratorias, las consecuencias son terribles
este es el aire que están respirando mis hijos y todos los rosarinos”, denunció.

“Estas son las cenizas que se nos meten en nuestras vías respiratorias y que nos están matando lentamente, esto es lo que estamos respirando en Rosario y en las localidades vecinas”, insitió.