El Estado Islámico se adjudicó un atentado terrorista ocurrido este viernes contra una sala de conciertos ubicada dentro de un centro comercial en Moscú. Como resultado del ataque, hay más de 143 víctimas fatales y decenas de personas heridas, según reportó este sábado el Comité de Investigación de la Federación Rusa.

De acuerdo a la reconstrucción que se pudo hacer a partir de testigos, y los videos que rápidamente se viralizaron en redes, el ataque fue perpetrado por tres atacantes que ingresaron a la sala de conciertos vestidos con ropa de camuflaje y armados con fusiles de asalto Kalashnikov.

En el lugar había una importante cantidad de personas que esperaban el show del grupo Piknik que comenzó a escapar mientras los atacantes prendían fuego el interior de la sala, lo que generó también el colapso del techo.

 

Las autoridades rusas están investigando el incidente como un ataque terrorista. Los atacantes no hicieron ninguna declaración ni intentaron tomar rehenes, aparentemente sólo buscaban matar a tantos como fuera posible, añadieron.

 

Según el Ministerio de Situaciones de Emergencia, los bomberos escoltaron a unas 100 personas desde el Crocus City Hall hasta un lugar seguro.

“Las unidades de bomberos y rescate están operando... Sus principales esfuerzos están dirigidos a la búsqueda y rescate. Los bomberos evacuaron a unas 100 personas del sótano del edificio. Se están realizando trabajos para rescatar a otras personas del tejado mediante ascensores”, dice el mensaje del ministerio.

Según medios locales, hasta 6.200 personas podrían haber estado en el edificio cuando comenzó el tiroteo, ya que el concierto previsto, de la banda de rock progresivo Piknik, había agotado entradas.

La gente construyó barricadas improvisadas y trató de romper las ventanas para escapar del lugar del tiroteo, dijeron testigos a la prensa. Se espera que el número de muertos aumente, dada la magnitud del ataque y el infierno desatado en el centro comercial.

Según los informes preliminares, el incendio se estaba propagando rápidamente, con una imponente columna de humo negro y llamas abiertas visibles sobre el edificio.

La prensa rusa reportó que un sospechoso del ataque fue detenido.

El gobierno de Estados Unidos condenó el ataque al centro comercial y lo calificó de incidente “terrible”. "Las imágenes son simplemente horribles y difíciles de ver", dijo a los periodistas el portavoz del Consejo de Seguridad Nacional, John Kirby. El vocero también insistió en que Estados Unidos no poseía información de inteligencia sobre el ataque, ni cree que esté vinculado de alguna manera con Ucrania.