Con la pandemia, muchos padres han tenido que esperar semanas o incluso meses para presentar a familiares y amigos a sus recién nacidos, y en Japón una propuesta que está disponible desde hace unos años sirvió para sobrellevar (al menos para algunos) esta situación.
Existen varias empresas en el país asiático que se dedican a crear "bebés de arroz", para que los padres pueden enviárselos a sus allegados y estos los puedan "abrazar". Se trata de una suerte de "muñecas" personalizadas: una bolsa de arroz que pesa lo mismo que el retoño, con la forma de un bebé envuelto en una manta y su rostro impreso donde estaría la cabeza.
Este producto surgió de la mente de Naruo Ono, residente en Kitakyushu, al sur de Japón. "Tuve la idea por primera vez hace unos 14 años cuando nació mi propio hijo y estaba pensando en lo que podía hacer por los familiares que vivían lejos y no podían venir a verlo", contó al diario británico The Guardian Ono, dueño de la tienda de arroz Yoshimiya.
"Decidimos hacer bolsas de arroz que tuvieran el mismo peso y forma que el bebé, para que un pariente pudiera sostenerlas y sentir esa ternura", agregó el japonés, que decidió producir las bolsas de arroz personalizadas tras el comentario de un cliente que mostró su interés en la propuesta.
Con pedidos de todas partes de Japón, los "bebés de arroz" son furor y su precio varía dependiendo del tamaño del retoño. Una bolsa de 3,5 kg, por ejemplo, cuesta alrededor de 3.500 yenes (unos 30 dólares).
Una pregunta que le hicieron desde el citado medio a Ono tuvo que ver con que es lo que hacen quienes reciben el obsequio. "La gente dice que les cuesta abrirlos y comerse el arroz", aseguró.
Tradicionalmente, en Japón es costumbre obsequiar regalos o dinero por acontecimientos como un nacimiento, a lo que el destinatario suele responder con otros presentes que habitualmente valen la mitad de la cantidad recibida. Por esto, los bebés de arroz son un buen obsequio si se quiere devolver la mitad del contenido del paquete.
Bebés de arroz temáticos para casamientos
Ono también amplió la gama de productos de su nuevo negocio para incluir bolsas de arroz para bodas. "En este caso, los novios entregan los paquetes a los respectivos padres con sus fotos de cuando eran bebés, como una forma de agradecer por haberlos traído al mundo", detalló el japonés.
De hecho, las bolsas para bodas se volvieron aún más populares que las de nacimiento durante la pandemia. Con los ingresos de esas ventas, que se incrementaron dado que muchas personas no podían asistir a las ceremonias, Ono compensó la caída en la rama original del negocio como consecuencia del descenso de la natalidad en Japón.
Desde 2007, el número de nacimientos está por debajo del de muertes y la brecha no para de aumentar: el número de recién nacidos alcanzó un mínimo histórico de 843.321 en 2020. En comparación, en 1989 nacieron casi 1,25 millones de bebés.