El equipo del proyecto Rosario en Bici (REB) creó una guía con cinco claves para tratar de evitar los robos de bicicletas en la ciudad. Los consejos y recomendaciones se realizaron en base a las consultas de sus usuarios.

Antes de pasar a las sugerencias la guía advierte que muchos de los delitos se encuentran facilitados por una mala sujeción del rodado o por el uso de dispositivos de seguridad de baja calidad. Por lo que un primer tip sería chequear ambas cuestiones.

Pablo Botta, uno de los desarrolladores del proyecto y militante de la bicicleta como medio de transporte sustentable, explicó que "si bien siempre recibimos consultas y pedidos de difusión ante el robo de una bicicleta, en el último tiempo pasamos de uno por mes a uno o dos por semana".

Al analizar los mensajes de los usuarios Botta y sus compañeros notaron que la mayoría de los robos se daban con bicicletas que se encontraban atadas. El número de consultas superaba al de ataques en movimiento que también se suelen denunciar y que suelen terminar con heridas graves para los ciclistas. El caso de Nicolás Bonamico fue particularmente doloroso ya que debió ser hospitalizado y su perro perdió la vida en el intento de robo.   

Esto llevó al equipo a elaborar una serie de recomendaciones que se pueden resumir en cinco consejos clave:

1. Cuándo atarla

La guía es taxativa: "Siempre tenés que atarla". Bien sea que vayas a estar mirando la bicicleta o te bajes dos minutos para entrar a un negocio. La posibilidad de que alguien pase corriendo y se la lleve es una mecánica común. "Por lo que, como mínimo, atá la rueda trasera al cuadro, así no pueden llevársela andando. Esto deberías hacerlo solo en casos donde hagas algo rápido y/o estés siempre viéndola", afirma.

El consejo incluye "tu edificio, palier, pasillo o cualquier área común. Son incontables los casos de bicicletas robadas en los propios edificios."

2. Dónde atarla

De ser posible, la guía recomienda que dejes la bicicleta atada en un estacionamiento por la baja probabilidad de robo que representa. Pese a eso REB plantea que no hay que confiarse y el rodado se debe atar como si fuera la calle.

"La Ordenanza 4052 obliga a las playas de estacionamiento y cocheras, con una capacidad mayor a 30 vehículos, a disponer de un sitio para el estacionamiento gratuito de bicicletas equivalente al espacio ocupado por un automóvil grande".

En caso de no poder hacer uso de esta posibilidad REB recomienda buscar "una estructura que esté bien asegurada al suelo (probá moverla un poco a ver si la base está bien agarrada); evitá los árboles finos, rejas de madera u otras bicicletas".

3. Cómo atarla

La guía recomienda utilizar dos elementos de seguridad, "de manera que puedas atar juntas la rueda trasera y el cuadro, y con el segundo, atar la rueda delantera". En el caso de tener un solo elemento se recomienda "encadenar siempre el cuadro de tu bicicleta y una rueda", lo ideal es la trasera; y procurar que la cadena o linga no quede apoyada o cerca del suelo ya que "de esta manera será más difícil hacerle palanca para romperlo". El posteo sugiere evitar atar solo el cuadro o la rueda delantera ya que esto facilita el robo.

Pablo Botta explica que un error muy común es tener un buen elemento de seguridad, como una cadena cementada pero un candado frágil. Otro descuido que se repite es utilizar lingas de escaso grosor.

La guía también destaca que a mayor inversión en el método de seguridad, menores posibilidades de robo de la bicicleta.

La forma ideal: dos elementos de seguridad
Si se ata solo el cuadro, asegurarse de que no quede espacio para hacer palanca

 4. Tipos de métodos de seguridad

REB identifica tres dispositivos de seguridad recomendables: las cadenas, las trabas tipo U y las lingas.

En el primer lugar ubica las trabas tipo U, pero aclara que para que no sean vencidas en caso de palanca es importante comprar una de buena calidad y destacá marcas como Kryptonite y OnGuard.

Le siguen las cadenas de acero reforzado o cementado y de un grosor mínimo de 8mm por eslabón aunque identifica como ideal "de 10, o hasta 12mm". Las de acero cementado de 6mm se pueden cortar. Un buen candado es identficado como aquel que se encuentra entre los 8 y 10mm en adelante. En lo posible cementados y si es laminado aún mejor.

Por último aparecen las lingas que pueden venir con "traba incorporada, con traba de combinación o requerir un candado por separado". La guía explica que no son recomendables como elemento de seguridad primario pero sí son útiles como traba secundaria.

5. ¿Qué hacer si todo falla?

En caso de que todo falle y la persona sufra el robo de su rodado lo que puede ayudar a recuperarla es anotar el código de serie del cuadro y tenerlo a resguardo en casa ya que es único y sirve para identificarlo y diferenciarlo del resto. Por lo general se encuentra debajo de la caja de palancas.

Una alternativa en caso de que la bicicleta, por algún motivo, no tenga número de serie es grabar el número de DNI de su propietario y sacarle una foto.

Otra posibilidad es asegurar tu bicicleta contratando una póliza de seguro que cubra al asegurado en caso de robo, daño o siniestro. "Es importante tener en cuenta que la mayoría de las aseguradoras cubren robo y daño, y no hurto", aclara la guía.

Finalmente se recomienda hacer siempre la denuncia del robo. "Es importante realizar la denuncia ante la justicia o la policía. Si bien parece una recomendación lógica, no todos los robos son denunciados. Pese a que realizar la denuncia puede resultar algo tedioso y parecer poco efectivo, la realidad es que es una de las pocas herramientas para una posible recuperación de la bicicleta".

Desde REB aclaran que como proyecto que forma parte de la asociación civil STS no cuentan con un espacio para denuncias formales ni para la gestión de este tipo de reclamos.

Para consultas sobre el mundo de la bicicleta y su uso como transporte sustentable se pueden contactar con REB a través de su web y de la aplicación móvil. Sus integrantes comparten de forma periódica información y consejos útiles para ciclistas y organismos públicos.