Sergio Agüero contó por primera vez todo lo que vivió desde que sufrió una arritmia en pleno partido con el Barcelona, hasta que anunció de manera oficial que debía dejar el fútbol. Las internaciones, la incertidumbre de las primeras horas, las noches en la clinica y el miedo a morirse.

El Kun le contó todos a sus seguidores en un vivo que hizo por Twich, donde además mostró la herida que le quedó en el pecho por el chip que le colocaron para chequear su frecuencia cardíaca, con lo que bromeó: “Me pusieron un chip, de noche tiro luces de colores, soy Iron Man... Es buenísimo”

Agüero, de 33 años, explicó luego que “si se me acelera, le salta al médico”, y más tarde volvió a bromear: “Para mí fue Sofi (NdR: Sofía Calzetti, su novia) que me puso un chip para ver donde ando”.

Además, explicó una curiosa anécdota sobre su operación. "'Venite el jueves que te tengo que poner el chip', me dijo el médico. Preparó una aguja, me pinchó. Y al rato veo que saca una cuchilla, una navajita. Y me dice, '¿te duele? Este no corta bien', y cambia. Como cuando comés el asado y querés cuchillo de sierra", dijo entre risas.

Profundizando un poco más en todo lo sucedido, el Kun se puso serio. "Cuando pasó, pensé que no era nada y que iba a estar bien", confesó. "Pero cuando llegué al hospital y me dejaron en una pequeña habitación sola con un montón de monitores a mi alrededor me di cuenta de que algo andaba mal. Y después de dos días hospitalizado, comencé a ponerme nervioso".