En 2007, el Concejo aprobó la creación de un Banco de Leche para distribuir a quien lo requiere, bajo un estricto control de calidad y previa prescripción médica. Y garantizar así que cualquier niño pueda recibir esta nutrición, respaldada incluso por la propia ley. Sin embargo, en Rosario el banco de leche nunca funcionó plenamente y ahora un grupo de familias y propusieron a los ediles reactivarlo y convertirlo, con una perspectiva de género ampliada, en Centro de Lactancia.   

Desde Lactancia Solidaria Rosario (LSR), volvieron a la carga con la reconversión del Banco de Leche en Centro de Lactancia. Según contó Georgina Pedemonte, psicóloga de LSR, a Rosario3, el año pasado presentaron la propuesta al Concejo y este mediodía se reunirán vía Zoom con las edilas de comisión de Feminismos y disidencias integrada por Caren Tepp, Susana Rueda, Norma López, María Luz Olazagoitía, Lorena Carbajal, Daniela León y María Fernanda Gigliani.

"Sostener la lactancia materna no es solo tarea de las madres, sino del Estado y de la sociedad”, afirmó Gigliani a Rosario12 quien ya en 2015 había propuesto crear una escuela pública  de puericultura, con registro de las puericulturas a la ciudad.

El proyecto de la reconversión del Banco de Leche a Centro de Lactancia incluye la escuela. “Desde nuestra agrupación hacemos hincapié en la importancia de la donación, información y contención a las familias con respecto a la lactancia en general, por eso consideramos apropiado el cambio de  Banco de Leche materna por el de Centro de Lactancia”, explicó LSR.

“El Centro de Lactancia es un servicio especializado donde se realizan actividades de recolección de leche de personas en período de lactancia, se procesa, controla la calidad, se clasifica, conserva y se distribuye a niñes que la requieran. Es el lugar donde las familias pueden aportar y recibir, preguntar, interpelar y ser acompañadas las 24 horas del día, en todo lo referido a lactancia”, completó.

Foto: Ezequiel Clerici / Rosario3

Beneficios de la lactancia materna

 

Los beneficios de “dar la teta” son muchos según el Ministerio de Salud. Además del contacto piel con piel que favorece y  fortalece el vínculo amoroso, el calostro –primera leche, de color amarillento– es el mejor alimento que puede recibir un recién nacido, ya que lo defiende de las infecciones más comunes.

La leche materna siempre está adaptada a las necesidades y posibilidades del niño, por eso la digiere mejor que a cualquier otra leche.  Es más segura e higiénica, nunca es de mala calidad. Está siempre disponible a la temperatura justa.

Los bebés amamantados no solo sufren menos enfermedades infecciosas (respiratorias, diarreas, etc.), sino que también tienen menos probabilidades de padecer, cuando sean grandes, enfermedades crónicas como obesidad, diabetes y cáncer.

La lactancia también es beneficiosa para quien da el pecho: protege del cáncer de mama y ovario, de la depresión posparto, la anemia, de la hipertensión, la osteoporosis y la artritis reumatoidea.