Gran parte de un acantilado costero se derrumbó en Rancho Palos Verdes, California, Estados Unidos y dejó casas de lujo mucho más cerca del océano Pacífico de lo que sus propietarios habían esperado. Según el administrador de la ciudad, Ara Mihranian, el acantilado costero cayó aproximadamente entre 9 y 12 metros, en una medialuna de unos 91 metros de ancho.
Aunque no se ordenaron evacuaciones, las autoridades recomendaron a los residentes evitar la costa debajo de la sección afectada mientras investigan la causa del derrumbe. Geólogos fueron convocados para evaluar los daños y determinar los próximos pasos. "Estamos preocupados. Los residentes están preocupados. El vecindario está preocupado", declaró Mihranian, según publicó el medio estadounidense New York Post.
La caída repentina reavivó los temores en una región que no es ajena a la inestabilidad geológica. Rancho Palos Verdes tiene una larga y costosa historia de terreno inestable, y a solo 8 kilómetros de Marguerite Drive, el vecindario de Portuguese Bend estuvo luchando contra la actividad constante de deslizamientos de tierra durante años.
Aunque Mihranian enfatizó que el último incidente no está relacionado con el área de Portuguese Bend, los propietarios ahora son responsables de la limpieza, lo que podría generar otro problema en una situación ya precaria. Mientras algunos residentes parecían imperturbables, otros se preparan para un largo e incierto camino por delante.