El comité que decide qué vacunas se recomiendan en Estados Unidos (ACIP por sus siglas en inglés), cuyos integrantes fueron designados por Robert F. Kennedy Jr., secretario de Salud de Donald Trump, mantuvo reuniones este jueves y viernes para discutir sobre las recomendaciones que deben aplicar los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC) en el uso de vacunas.
Se trató de encuentros que se desarrollaron en un clima de tensión dentro del comité, cuyos antiguos integrantes fueron despedidos en junio por Kennedy, que ha sido cuestionado en reiteradas ocasiones por su postura antivacunas. Entre las personas que eligió para ocupar los lugares vacantes también hay escépticos de la efectividad de las vacunas.
En la reunión, celebrada en Atlanta, se sometían a debate las recomendaciones de tres remedios: los del coronavirus, la hepatitis B y la cuádruple viral (MMRV por sus siglas en inglés), que previene de una sola vez el sarampión, la varicela, la rubeola y las paperas.
Tras el encuentro del jueves, se supo que el comité cambió su recomendación sobre la MMRV: a partir de ahora, aconseja que los niños reciben dos vacunas separadas, una para el sarampión, la rubéola y las paperas (MMR), y otra para la varicela. Esto en reemplazo de una inmunización de las cuatro enfermedades a la vez.
La decisión no representa una mera recomendación, ya que el Gobierno de Estados Unidos se basa en la postura del ACIP para determinar qué vacunas distribuir de manera gratuita, mientras que también influye en legislaciones estatales y locales y en las vacunas bajo cobertura de las empresas de salud.
La votación relativa a la hepatitis B, por su parte, fue aplazada. Hasta ahora, se ha administrado en Estados Unidos a los recién nacidos en las primeras 24 horas después de nacer, siempre que estos pesen al menos 2 kilos. Esa era la recomendación desde 1981, pero los miembros del ACIP dudan de su eficacia, pese a que los estudios indican que es capaz de prevenir la hepatitis B crónica en un 85%-90% de los casos.
En las discusiones de este jueves, el comité pareció inclinarse por recomendar la vacunación obligatoria solo a los recién nacidos de madres con diagnóstico de la infección, y a los demás bebés solo después del primer mes de vida, una idea que cosecha el rechazo de buena parte de la comunidad médica.
El jueves, el panel afín a Kennedy había presentado datos que demuestran que la cuádruple viral aumenta ligeramente el riesgo de convulsiones causadas por fiebre. No obstante, organizaciones médicas que se oponen a esa postura señalaron que no causan daños permanentes y que muchos pediatras y padres optan, desde 2005, por administrársela a los niños para reducir el número de visitas clínicas y de inyecciones.
En junio, mes en el que se reúne normalmente el ACIP, sus miembros votaron las recomendaciones sobre las vacunas de la gripe para este año, pero evitaron hacerlo sobre la del covid. Antes de ese encuentro, Kennedy, que durante la pandemia comparó la obligación de vacunarse con vivir “en el Tercer Reich”, había prometido que esta dejaría de estar recomendada para los niños sanos y las mujeres embarazadas, lo que causó un gran revuelo y provocó una demanda a Kennedy de la Asociación Estadounidense de Pediatría, que ha optado por no participar en la reunión de Atlanta a modo de protesta.
A los pocos días, los CDC aseguraron que seguirían facilitando vacunas contra el coronavirus de la cosecha 2024-2025 a las familias, y que además estarían financiadas para familias de bajos ingresos.
Kennedy logró superar el rechazo de los senadores republicanos en su confirmación del Senado con su promesa, ampliamente rota en sus primeros meses en el cargo, de que mantendría los estándares de vacunación pública. Al contrario, ha despedido a expertos y destituido, por su negativa a plegarse a sus exigencias, a Susan Monarez, directora de los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades, organismo al que acusa de ser el responsable de los muertos por covid.
También ha limitado el acceso a la vacuna contra el coronavirus y ha cancelado 500 millones para desarrollar vacunas de ARN mensajero que servirían para preparar al país, y al mundo, para la próxima pandemia.
Vacunación en California
En este contexto, el gobernador de California Gavin Newsom anunció nuevas medidas para reforzar la vacunación en ese estado frente a la temporada del invierno boreal. El plan incluye la aplicación de dosis contra la covid-19, la influenza y el virus respiratorio sincicial (VRS).
La estrategia fue presentada en conjunto con los gobernadores Tina Kotek, de Oregón; Bob Ferguson, de Washington; y Josh Green, de Hawái. Los cuatro funcionarios crearon la West Coast Health Alliance (Alianza de Salud de la Costa Oeste, en español) luego de que Kennedy despidiera a Monarez.
Según la página oficial y las declaraciones de los cuatro gobernadores, el objetivo de la iniciativa de la costa oeste es fijar nuevos lineamientos conjuntos que prioricen la evidencia científica por encima de las disputas políticas.
En paralelo, Newsom firmó la ley AB 144, que permite a California basar sus directrices de inmunización en organizaciones médicas independientes y no únicamente en los comités de los CDC. De esta manera, el estado se despega de las tensiones federales en torno a las políticas de salud pública.