Después de una búsqueda de algo más de 48 horas, la policía halló el cuerpo de Débora Bulacio (38), la mujer que llevaba desaparecida cuatro días tras una pelea con su novio, Ángel Andrés Gutiérrez (32) en un camping de Necochea.
Bulacio había viajado hasta esa ciudad balnearia junto a su pareja "para pasar unos días tranquilos y limar asperezas", deslizaron Natalia y Yanina, hermanas de Débora, quienes agregaron que la relación llevaba dos años entre idas y vueltas. "En la familia no lo queríamos, es un tipo violento", dice Natalia, hermana de la mujer asesinada.
Gutiérrez se encuentra detenido y con prisión preventiva tras ser imputado por homicidio doblemente agravado por el vínculo y por mediar violencia de género. La medida fue dictada por la jueza de Garantías Aída Lhez, a pedido del fiscal Walter Pierretégui, titular de la UFI N° 10 de Violencia de Género de Necochea. En su indagatoria, el acusado se negó a declarar.
"La relación llevaba dos años, pero interrumpidos, iban y venían, se peleaban mucho. Él es una persona violenta, fue violento con mi hermana. Pero Debi lo perdonaba y volvía una y otra vez. Era una relación tóxica. A nosotros, y hablo también por mis padres, ese tipo no nos gustaba y le hablábamos a Debi para que lo deje de una vez, pero no podía", hizo saber Natalia, la menor de las tres hermanas mujeres. Hay otro hermano, Natanael.
Débora tenía tres hijos. La mayor, Tania, estudia Arquitectura en La Plata y a los medios les había manifestado su preocupación por la desaparición de su madre. Débora vivía con sus padres, aunque en los últimos tiempos, pasaba algunos días en casa de Gutiérrez. Los dos son de Barker, Villa Cacique, a unos 160 kilómetros de Necochea. "Se conocían hace tiempo, pueblo chico, infierno grande, viste. Eran conocidos en el pueblo por sus peleas", dice un vecino de Barker que prefiere el anonimato.
Este mismo vecino dedicado al periodismo local confirmó que Gutiérrez ya tenía un antecedente por violencia de género. "En la fiscalía de Azul hay asentada una denuncia de su expareja". Natalia confirma este dato: "Por eso le decíamos que se alejara, que la cosa podía terminar mal".
Los hermanos de Débora son empleados del Servicio Penitenciario del Penal 37 de Villa Cacique. "Débora era más bohemia, tenía un espíritu libre, hacía cositas, changas tipo artesanías, trenzas, siempre estaba con el manguito justo", recuerdan.
Gutiérrez vive solo y se gana la vida como albañil. "Siempre tenía unos pesos en el bolsillo y así fue como invitó a Débora a pasar unos días en el camping de Necochea. Fueron a dedo desde Barker y no avisó a nuestros padres que viajaba, lo hizo medio a escondidas, porque sabía que los viejos no lo iban a tomar bien, Además mi mamá, María Luisa, está en su casa, cuidando a mi papá que tiene una enfermedad. Supongo que no dijo nada para evitarles disgustos", cuenta Natalia.
Todo indica que hubo una discusión que precedió a una pelea y que con ese escenario se habría desatado el final. Hay testigos que hablaron de una fuerte discusión durante el sábado por la noche. "Hubo gritos y ruidos fuertes que provenían de esa carpa". Y que en la mañana del domingo, alrededor de las 8.30, se vio al hombre salir en solitario del camping.
El testimonio central lo aportó el sereno del camping, a quien le llamó la atención que el novio se fuera del lugar de acampe y, en cambio, Débora nunca pasara a registrar su salida. Según contó el sereno, Ángel incluso se había duchado esa noche.
Por su parte, el fiscal de la causa, Walter Pierrestegui, detalló este martes por la tarde que el cuerpo de Débora estaba "bajo tierra" en una zona "muy amplia y de mucha vegetación" del camping, próxima al lago, y confirmó que estaba "vestido".
"Teníamos indicios del triste final del caso. Se le ofreció al detenido hacer una pericia psicológica y se negó. Pero entregó su celular desbloqueado. No fueron solamente las cámaras lo que nos llevó al resultado", contó el fiscal.
Más tarde, se informó que, según la autopsia, la víctima fue golpeada en la cabeza, asfixiada y enterrada.
Las pruebas
Los investigadores obtuvieron unas imágenes de video de las 4 de la madrugada del domingo en las que se ve una calle del camping y en el fondo un hombre con una especie de linterna, que podría ser un celular, arrastrando un bulto.
De acuerdo al fiscal, las cámaras también mostraron un forcejeo, una maniobra de "violencia por parte de Gutiérrez con una chica que sería Débora, en donde ella se quiere ir y él no la deja". El sábado a las 22 quedó grabada una pelea en la que él la golpea.
Luego, las imágenes registraron al sospechoso ingresando a bañarse a las duchas del camping a las 4.30. "Hubo una discusión el sábado 8 de noviembre a las 22 y el día domingo a las 8, él se retira solo del camping, y eso es lo que motiva al cuidador del camping a hacer la denuncia", contó el fiscal.
Tras la denuncia por la desaparición de Débora, el domingo comenzó la búsqueda y el lunes se hallaron las zapatillas de la víctima en un árbol y a unos 50 metros se encontraron las calzas de ella. Todo en un radio cercano al lugar del acampe y también del sitio del hallazgo del cadáver enterrado.
De acuerdo al fiscal de la causa, la carpa fue escondida a unos tres kilómetros de ese lugar, junto al Muelle de los Pescadores, y en la misma se detectaron una gran cantidad de manchas que podrían ser de sangre. Por lo que se sospecha que la carpa o sus alrededores podría ser la escena del crimen.
A su vez, los investigadores hallaron marcas de arrastre en la arena y que el alambre perimetral estaba cortado en un punto.
En tanto, este martes se conocieron unos mensajes de audio que Débora le envió a su hija Tania desde Necochea en los que se la oyó decir: "Acá estoy, pasándola no muy bien, pero bueno, intentando pasarla bien ahora."