A casi dos años del derrumbe parcial del espigón Maciel en la costa norte de Rosario, la Municipalidad acordó con clubes náuticos avanzar en su reconstrucción, en una obra que apunta a recuperar un sector deteriorado y reforzar la protección de las caletas.
El entendimiento se alcanzó en una reunión de trabajo entre el municipio, la Dirección Provincial de Vialidad, instituciones de la ribera y la empresa Edeca, donde se definió un esquema conjunto para ejecutar la intervención en las próximas semanas.
El espigón, ubicado en avenida Colombres al 1200, había colapsado parcialmente en septiembre de 2024 tras años de abandono, falta de mantenimiento y el impacto de la bajante del río, además de haber sido utilizado como basural clandestino. En ese momento, incluso se advertía riesgo de nuevos desprendimientos.
Ahora, el proyecto contempla la utilización de materiales provenientes de obras públicas en ejecución, que serán trasladados al lugar para acelerar los trabajos. La Municipalidad tendrá a su cargo la ejecución y coordinación general, mientras que los clubes aportarán logística para facilitar el desarrollo de la obra.
Del acuerdo participaron el Club de Velas Rosario, el Club Amistad Marina, el Cirse, el Yacht Club Rosario y la Unión de Clubes de la Costa, que firmaron el convenio junto a autoridades municipales y provinciales.
Desde las instituciones destacaron la importancia de recuperar una estructura que históricamente cumplió un rol clave. “Es fundamental que Rosario mire al río, pero no solo desde lo discursivo, sino también con obras concretas”, señaló el presidente del Club de Velas Rosario, Alejandro Colla.
Además de su valor como espacio recreativo y de pesca, el espigón cumple una función estratégica para la protección de las caletas donde operan las embarcaciones de los clubes de la zona, por lo que su deterioro generaba preocupación desde hace tiempo.
La intervención busca así no solo recomponer la infraestructura dañada, sino también fortalecer el desarrollo del frente costero en un punto considerado clave para la actividad náutica y el uso público de la ribera.
El acuerdo, destacaron desde el municipio, es resultado de un proceso de diálogo entre el Estado local y las instituciones, en un intento por revertir años de deterioro en uno de los históricos “balcones al río” de la ciudad.