A los episodios de violencia y saqueos registrados en Francia se sumó ahora Italia, donde la ciudad de Milán fue escenario de dos jornadas consecutivas de graves disturbios. Los enfrentamientos entre grupos de jóvenes encapuchados y las fuerzas de seguridad dejaron comercios destrozados, locales saqueados y más de 200 detenidos desde el sábado, en medio de una creciente preocupación de las autoridades por la escalada de violencia en las calles.

Los incidentes se concentraron principalmente en el centro histórico de Milán, en los alrededores de la emblemática plaza del Duomo. La tensión comenzó durante una manifestación contra el costo de vida y se agravó con el correr de las horas, hasta derivar en enfrentamientos directos con la Policía. 

También se registraron episodios similares en Bolonia y Turín, otras ciudades del norte italiano.

Según informó la agencia de noticias Ansa, durante los disturbios del domingo los efectivos utilizaron gases lacrimógenos y cañones de agua para dispersar a los manifestantes. En videos difundidos desde la zona se pudo observar a jóvenes, muchos de ellos vestidos de negro y con el rostro cubierto, arrojando objetos contra los móviles policiales.

La violencia también alcanzó a los comercios y al mobiliario urbano: supermercados fueron saqueados, mientras que papeleras, bicicletas y patinetes eléctricos terminaron volcados o destrozados.

Los principales focos de conflicto se ubicaron en Piazza Duomo, via Torino y las calles cercanas, hasta las zonas de Carrobbio y Cinque Vie. En via Torino, varios manifestantes arrojaron mesas y sillas contra las vidrieras de los locales Footlocker y Champions, además de provocar destrozos en la vía pública.

Más tarde, los enfrentamientos se trasladaron hacia Piazza Mercanti y via Dante. Allí, grupos de jóvenes se atrincheraron y lanzaron piedras y bombas de papel contra el despliegue policial, que respondió con nuevas descargas de gases lacrimógenos y el uso de cañones de agua para dispersar a la multitud, según consignó EFE.

En tanto, sobre via Orefici se produjeron graves saqueos en comercios de Levi's y Under Armour. Según los reportes, los atacantes rompieron los escaparates con manillares de patinetes, ingresaron a los locales y se llevaron mercadería. Tras los hechos, la calle quedó cubierta de perchas y restos de los destrozos.

Ante la continuidad de los incidentes, distintos negocios del centro de Milán implementaron medidas extraordinarias para prevenir nuevos ataques. En la Galleria Vittorio Emanuele II, uno de los principales atractivos turísticos de la ciudad, los históricos locales Biffi y Savini comenzaron a retirar sus terrazas exteriores y las mamparas de vidrio.

Giorgia Meloni convocó a una reunión de seguridad


Frente a la gravedad de los hechos, la primera ministra italiana, Giorgia Meloni, convocó una reunión de seguridad para el lunes, con el objetivo de analizar los disturbios y evaluar cómo hacer frente a los hechos de violencia.

La mandataria ya había condenado los ataques el sábado, cuando apuntó contra quienes, según afirmó, aprovechan las manifestaciones para generar caos, agredir a las fuerzas de seguridad y alterar la vida cotidiana de las ciudades.

“Manifestarse es un derecho. Destruir nuestras ciudades no lo es”, escribió Meloni en la red social X. En el mismo mensaje, calificó de “matones” a quienes participan de las protestas para provocar destrozos y enfrentarse con los efectivos policiales.