A poco de cumplirse un año de la muerte de Mila Yankelevich este 28 de julio, el capitán de la remolcadora que chocó contra su velero y provocó la tragedia en la que también fallecieron otras dos nenas, se declaró culpable y recibirá un año de prisión tras un acuerdo con la Fiscalía. El episodio ocurrió en Miami, cuando la nieta de Cris Morena estaba de campamento en Watson Island. Sus padres, Tomás Yankelevich y Sofía Reca, demandaron a la empresa Waterfront Construction, dueña de la barcaza que empujaba López Insúa, por “muerte por negligencia”.
Yusiel López Insúa, único acusado del hecho, enfrentaba una pena máxima de diez años pero admitió su responsabilidad –aquel día navegó con poca visibilidad y violó normas de seguridad– para evitar el juicio y logró acordar con la Fiscalía una condena reducida de un año de cárcel y seis meses de arresto domiciliario, según informó La Nación.
Walter Reynoso, abogado del acusado, dijo que su cliente se siente arrepentido de su conducta: “Se siente fatal por el dolor y la pérdida inimaginables que sufrieron las tres familias que perdieron a tres hijas muy pequeñas”. La lectura de la sentencia está progamada para el 13 de octubre de este año.
Insúa era quien manejaba la remolcadora que empujaba la barcaza que colisionó con el velero Hobie Getaway en el que navegaba Mila, de 7 años, Erin Ko, de 13, Arielle Buchman, de 10, y Calena Areyan Gruber, de 7. Ésta última fue la única sobreviviente del accidente. Todas las niñas se encontraban acompañadas de una coordinadora, en las cercanías de la isla Hibiscus.
Luego de una pesquisa del Servicio de Investigación de la Guardia Costera, los fiscales acusaron en marzo al navegante de homicidio involuntario. La imputación determinó que Insúa era quien manejaba con una visibilidad severamente reducida por la carga de la barcaza y sin haber asignado a un vigía; todo lo cual violabala normas de seguridad marítima.
De acuerdo a la documentación, los fiscales revelaron que el celular del acusado se encontraba desbloqueado en el puente de mando mientras estaba navegando y también en el momento del choque contra el otro barco. Según lo que aseguró Fiscalía, la visión que tenía el hombre estaba obstruida por los escombros de concreto, la caseta de la cubierta y una grúa instalada en la barcaza.
La tragedia ocurrió el 28 de julio del año pasado en la Bahía Biscayne. Esa jornada comenzó con el trayecto del velero, que partió desde el Miami Yacht Club, y que siguió su recorrido habitual por la bahía hasta que la barcaza lo embistió.
En las imágenes de las cámaras de seguridad de la zona, se puede ver como el barco remolcador no redujo la velocidad ni tampoco modificó su rumbo. De acuerdo a lo que aclararon los fiscales, la coordinadora que timoneaba el velero se puso de pie para alertar a la tripulación antes del choque.