La Justicia rosarina continúa investigando las circunstancias que rodearon la muerte de Jerónimo Fernández Bobbio, el joven santafesino de 18 años que falleció el 29 de julio de 2025 luego de una cirugía programada por una lesión en la clavícula

A un año del inicio de la causa, la pesquisa aguarda una junta médica prevista para fines de agosto, considerada determinante para establecer cómo seguirá la investigación penal.

El expediente está a cargo de la fiscal Valeria Piazza Iglesias, de la Unidad de Siniestralidad Vial y Delitos Culposos del Ministerio Público de la Acusación (MPA), bajo la carátula de averiguación de causa de fallecimiento.

La actuación judicial comenzó de oficio luego de que familiares del joven mantuvieran una reunión con autoridades de la Fiscalía Regional Rosario, donde manifestaron sus dudas sobre el accionar médico durante la intervención realizada en el Hospital Italiano de Rosario.

 El joven rugbier santafesino falleció a los 18 años tras una cirugía programada de clavícula en el Hospital Italiano de Rosario.

Jerónimo tenía 18 años, estudiaba Abogacía en la Universidad Nacional del Litoral y jugaba al rugby en la categoría M19 del Club de Rugby Ateneo Inmaculada (CRAI) de Santa Fe. Había sufrido una lesión el 24 de junio de 2025, durante un partido entre CRAI y CRAR disputado en Rafaela.

El golpe le provocó una luxación esternoclavicular posterior derecha, una lesión poco frecuente y considerada la variante más grave dentro de este tipo de traumatismos, ya que el desplazamiento de la clavícula puede quedar muy próximo a estructuras vitales como la tráquea, el esófago y los grandes vasos sanguíneos.

En las primeras horas posteriores al accidente fue sometido a distintos estudios, entre ellos una tomografía y una resonancia magnética. La historia clínica indicó un tratamiento inicial conservador, con antiinflamatorios, inmovilización y reposo, debido a la baja incidencia de esta patología.

La operación fue programada para el lunes 28 de julio de 2025. Ese día, el joven ingresó al Hospital Italiano antes de las seis de la mañana. El registro de enfermería dejó constancia de que se encontraba lúcido, orientado y que ingresó por sus propios medios al quirófano para una cirugía programada. 

Antes de la intervención, según recordó su mamá en redes sociales, Jerónimo rezó la oración "María mírame, María mirame" y le hizo un guiño a modo de despedida.

La cirugía comenzó alrededor de las 8.45 y fue entonces cuando surgió la complicación que hoy es eje de la investigación.

De acuerdo con la información reunida por la familia y los especialistas consultados posteriormente, la lesión se encontraba muy cerca del tronco braquiocefálico, un vaso que nace en el arco aórtico y luego se divide en las arterias carótida y subclavia. Sin embargo, los estudios preoperatorios solicitados estaban orientados a evaluar la lesión ósea mediante una tomografía tridimensional y no incluían una angiotomografía para observar específicamente el estado de las arterias, examen que los protocolos suelen recomendar en este tipo de casos.

El joven rugbier santafesino falleció a los 18 años tras una cirugía programada de clavícula en el Hospital Italiano de Rosario. 

Durante la intervención, al movilizar la clavícula, se produjo una lesión en la arteria subclavia que desencadenó una hemorragia masiva. Según sostienen los familiares, en ese momento no había un cirujano cardiovascular presente en el quirófano ni sangre preparada para afrontar una eventual complicación vascular.

El cuadro derivó en dos paros cardíacos durante la cirugía y en un severo compromiso de distintos órganos, entre ellos el hígado y los riñones. Tras múltiples maniobras de reanimación, numerosas transfusiones y una cirugía abdominal, el joven fue trasladado en estado crítico a terapia intensiva.

La reparación vascular del tronco arterial braquiocefálico se realizó entre las 12 y las 14 de ese mismo día. Pese a los esfuerzos médicos, su estado continuó deteriorándose y el 29 de julio sufrió un nuevo paro cardiorrespiratorio que provocó su fallecimiento.

"Te voy a extrañar todos los días de mi vida", escribió la mamá de Jerónimo Fernández Bobbio al cumplirse un año de su muerte.

Desde el Ministerio Público de la Acusación informaron que la causa se inició de oficio luego de la entrevista con los familiares y que se secuestró toda la documentación clínica, además de recibir declaraciones del personal del hospital.

La Fiscalía también precisó que el cuerpo no fue sometido a autopsia debido a que fue cremado por decisión de la familia antes de que comenzara formalmente la investigación.

A un año del fallecimiento, la causa permanece abierta y espera las conclusiones de una junta médica prevista para fines de agosto. Ese informe será uno de los elementos centrales para determinar si existieron responsabilidades penales en torno a la intervención quirúrgica que terminó con la vida del joven deportista santafesino.