Investigadores de la Universidad de Cranfield, Reino Unido, dieron un giro sorprendente en la robótica, presentando un prototipo que prescinde de baterías y motores convencionales para su desplazamiento, apostando por una fuente de energía tan antigua como eficiente: el viento. 

La robótica no deja de sorprendernos. Si bien las expectativas para mediados de 2026 apuntan a humanoides superando marcas deportivas históricas como la de Usain Bolt, y se invierte en "gimnasios" para su integración en la vida cotidiana, no son solo las máquinas con apariencia humana las que avanzan. 

Recientemente, se  vieron desde robots de extinción de incendios con carrocería autopropulsada y resistencia a 800 grados Celsius, hasta insecto-robots capaces de levantar 1.700 veces su propio peso solo con energía lumínica. En este contexto de avances constantes, la Universidad de Cranfield introdujo una propuesta radicalmente diferente, según publicó el sitio especializado National Geographic.

El WANDER-bot, creado por el Dr. Saurabh Upadhyay y Sam Kurian, destaca por ser un robot de bajo coste, íntegramente impreso en 3D y propulsado por energía eólica. Lejos de ser una limitación, esta característica lo convierte en una solución eficiente para operar durante largos períodos en entornos hostiles y ventosos, como desiertos, regiones polares o incluso otros planetas, sin la necesidad de recargas constantes.

Considerando que el movimiento puede representar hasta el 20% del consumo de batería en la mayoría de los robots, el WANDER-bot optimiza este aspecto al utilizar una turbina eólica Savonius para impulsar su mecanismo de articulación, inspirado en las creaciones Strandbeesten del artista holandés Theo Jansen. Esta aproximación permite que cualquier componente electrónico futuro, destinado a la recopilación o transmisión de datos, pueda contar con una fuente de alimentación más pequeña y ligera.

La construcción del robot con piezas impresas en 3D no solo facilita la reparación y el reemplazo rápido de componentes, sino que también abre la posibilidad de fabricar piezas de repuesto in situ, eliminando la necesidad de costosas y largas misiones de reabastecimiento.

El Dr. Saurabh Upadhyay, profesor de Ingeniería Espacial en la Universidad de Cranfield, enfatizó la importancia de este desarrollo: "La exploración robótica presenta numerosos desafíos. La capacidad de la batería limita aspectos como el alcance, y la complejidad tecnológica restringe la capacidad de reparación en un entorno donde la presencia humana es mínima y las condiciones extremas limitan la fabricación o el mantenimiento. WANDER-bot es un primer paso hacia robots de bajo coste, reparables y autosuficientes que puedan explorar entornos a los que actualmente resulta difícil acceder y trabajar para los humanos, como otros planetas o lugares de la Tierra".

El WANDER-bot fue presentado en la Conferencia ASTRA 2025 de la Agencia Espacial Europea como un prototipo de bajo nivel de madurez tecnológica, enfocado en demostrar la viabilidad de la propulsión eólica. El próximo objetivo de los investigadores es mejorar su maniobrabilidad, permitiéndole cambiar de dirección y superar obstáculos más complejos.

Lo que propone el WANDER-bot podría marcar un antes y un después en las investigaciones. Si la travesía autónoma de un G1 de Unitree Robotics por un campo de nieve a -47,4 ºC fue asombrosa, la capacidad de un robot sencillo, sin batería y alimentado por el viento, para desplazarse en entornos complicados, subraya el vertiginoso avance de la tecnología.