El Cuerpo Gobernante de los Testigos de Jehová tomó una decisión que reordena décadas de doctrina sobre uno de los temas más sensibles para esa comunidad: los cuatro componentes principales de la sangre –glóbulos rojos, glóbulos blancos, plasma y plaquetas– dejan de ser materia de postura colectiva y pasan a ser una decisión de conciencia personal de cada creyente. De esta forma, se genera un cambio en la postura religiosa que mantenían desde 1945.
Pero, la máxima autoridad de los Testigos de Jehová con sede en Estados Unidos, aclaró que la prohibición de donar o recibir “sangre completa” seguirá vigente, ya que esta nueva habilitación solo alcanza a ciertos componentes de la sangre.
“La medicina moderna comprobó que los tratamientos y las transfusiones son eficaces y evitan riesgos. Estos avances hicieron surgir muchas preguntas sobre cómo aplicar los principios bíblicos en diferentes situaciones”, señaló el Cuerpo Gobernante en un comunicado sobre los motivos detrás de esta decisión.
En marzo de este año, la cúpula de los Testigos de Jehová ya había habilitado la realización de autotransfusiones de sangre antes de cirugías o intervenciones. “Los cristianos no estamos bajo la ley mosaica (un conjunto de normas religiosas que regulan la conducta humana) pero sí seguimos el mandato de abstención. Por lo tanto, cada cristiano debe tomar su propia decisión sobre cómo se usará su propia sangre”, había indicado.
Ahora, ese mismo principio aplica para componentes de la sangre de un tercero. “Cada cristiano debe tomar su propia decisión sobre cómo usar estos componentes en procedimientos quirúrgicos. También, cada uno decidirá si donará componentes de su propia sangre”, plantearon las autoridades.
“El Cuerpo Gobernante sigue pensando que es un tema muy serio, pero como la Biblia no habla concretamente de los productos que se encuentran en la sangre, el Cuerpo dice que no está autorizado a ir más allá de lo que está escrito”, aclararon.
“Cada uno debe orar y pensar con cuidado en todo lo que está envuelto antes de tomar una decisión. Si se toma este asunto a la ligera, podría dañar su conciencia y su valiosa amistad con Jehová”, advirtió el Cuerpo Gobernante.
Y concluyó: “Puede que algunos rechacen todos esos productos porque consideran que aceptar cualquier parte de la sangre está mal. Puede que otros acepten algunos de estos productos porque representan un porcentaje pequeño de la sangre completa. Sea cual sea el caso, el versículo Romanos 14:12 dice ‘cada uno de nosotros rendirá cuentas de sí mismo a Dios’. La congregación no debe intervenir en esa decisión y ningún cristiano debe juzgar lo que decida otro”.
Esta nueva autorización, que rige desde la semana pasada, representa un abrupto cambio respecto a la postura que los Testigos de Jehová tienen desde 1945, que surge de una interpretación de un pasaje bíblico del Nuevo Testamento (Hechos 15:28, 29) que instaba a los fieles a “abstenerse de la sangre”, ya que representa la vida sagrada que fue dada por Dios.