El avión X-59 de la Nasa está a punto de hacer historia. La agencia espacial confirmó que el demostrador supersónico realizará este mes de Junio su primer vuelo por encima de la velocidad del sonido, un hito que podría cambiar las reglas del transporte aéreo comercial.
Según detalló la Nasa en un comunicado, el X-59 alcanzará Mach 1.4 —unos 1.489 km/h— a 16,7 kilómetros de altura. "Lo que viene ahora es la primera vez que esta aeronave única en su tipo volará supersónicamente", explicó Cathy Bahm, gerente de proyecto del Demostrador de Vuelo de Bajo Estampido.
El X-59 no es un avión supersónico cualquiera. Su geometría alargada y radical fue diseñada específicamente para reducir el volumen de las explosiones sónicas que se generan al romper la barrera del sonido. El objetivo: desarrollar tecnologías "silenciosas" que minimicen el impacto del estampido sónico en tierra.
Los vuelos supersónicos sobre territorio continental están prohibidos en Estados Unidos desde 1973 justamente por los fuertes estruendos que provocan en superficie. La Nasa espera que el X-59 demuestre que es posible volar más rápido que el sonido sin el molesto "boom", allanando el camino para levantar esas restricciones y reactivar los vuelos comerciales supersónicos.
14 pruebas y un parabrisas que no existe
El camino hasta acá no fue corto. El X-59 realizó su primer vuelo en octubre de 2025 y desde marzo de 2026 completó 14 vuelos de prueba. En ese proceso, los ingenieros lograron varios hitos clave el mes pasado: el avión retrajo su tren de aterrizaje por primera vez, mostrando su silueta definitiva en vuelo, alcanzó Mach 0,95 —unos 1.009 km/h— y completó dos vuelos de prueba en un solo día.
Uno de sus rasgos más llamativos es la ausencia de parabrisas frontal. Por el morro extremadamente alargado, los pilotos no tendrían visibilidad directa. La solución fue el Sistema de Visión Externa, o XVS: un conjunto de cámaras que transmite a una pantalla de realidad aumentada, ocultando por completo la nariz de la aeronave pero dando al piloto una vista clara de lo que hay adelante.
Lo que viene: Fase 2 y el futuro comercial
Hasta ahora, el X-59 voló bajo la "Fase 1" del programa, centrada en evaluar su rendimiento a bajas velocidades y validar instrumentos para medir las ondas de choque. Tras este primer vuelo supersónico, la Nasa iniciará la Fase 2 en algún momento de 2026. Esa etapa será clave para medir y reducir el estampido sónico percibido en tierra mientras la aeronave vuela más rápido que el sonido.
"Completar el primer vuelo en condiciones de misión es especialmente significativo: es el momento en el que comenzamos a validar la aeronave en el entorno para el que fue diseñada", sostuvo Bahm. "Volar a velocidad supersónica y alcanzar estos hitos no es solo progreso; es la culminación de años de perseverancia, innovación y trabajo en equipo".
La Nasa no corre sola en esta carrera. Empresas privadas como Boom Supersonic, de Colorado, también desarrollan aeronaves supersónicas más silenciosas. Boom logró su primer vuelo supersónico el año pasado, siendo la primera aeronave civil en romper la barrera del sonido sobre Estados Unidos continental.
Si la tecnología del X-59 funciona, los vuelos supersónicos comerciales podrían recortar drásticamente los tiempos de viaje y transformarse en herramientas clave para el socorro en desastres, el transporte médico y la conectividad global. "De cara a los próximos vuelos, estamos preparados para ir aún más allá, avanzando con determinación hacia el objetivo de prueba para el que se diseñó esta aeronave", cerró Bahm.