En Rosario, alumnos del colegio Boneo participan de la elaboración de un cáliz que el orfebre Juan Carlos Pallarols prepara para el papa León XIV, de cara a su eventual visita a la Argentina. La propuesta combina el trabajo artesanal con un mensaje de paz, reconciliación y esperanza, a través de una iniciativa que invita a personas de distintas edades y lugares a dejar su huella en la pieza.
La actividad llegó a la institución de la obra de Don Orione a partir de una gestión de Fabián, integrante de la Fundación SinRett y abuelo de una alumna del colegio. “Pudimos, con la gran buena voluntad de Juan Carlos Pallarols y Estanislao, traer el cáliz del Papa para que los alumnos cincelen y sean parte de esto”, contó durante la entrevista.
El procedimiento es sencillo, pero tiene un significado especial: cada participante realiza pequeños golpes con un cincel sobre el metal mientras expresa un deseo, un pedido o un mensaje destinado al Pontífice. De esa manera, la pieza reúne las intenciones de quienes forman parte de su elaboración.
“Si vos creés que cuando Juan Carlos le entrega el cáliz al Papa va a recibir el mensaje que vos le mandás, para eso tenés que creer”, explicó Estanislao, embajador del orfebre, en De 12 a 14 (El Tres) al describir la propuesta a los estudiantes.
Y agregó que cada persona puede expresar aquello que desea, independientemente de sus creencias religiosas: “Es como que en el cáliz se van plasmando las energías y los deseos y los pedidos de cada uno”.
El proyecto tiene una historia que se remonta al trabajo que Pallarols desarrolla desde hace años con vainas servidas de distintas guerras. El orfebre las funde a altas temperaturas para transformar el metal en nuevas piezas, con el objetivo de resignificar elementos asociados a la violencia y convertirlos en símbolos de paz.
Según relató Estanislao, la iniciativa comenzó con la elaboración de rosas a partir de vainas argentinas e inglesas de la Guerra de Malvinas. Con el tiempo, la propuesta se extendió a otros conflictos bélicos y comenzaron a llegar vainas de distintas partes del mundo. En ese recorrido, Pallarols también impulsó la elaboración del cáliz destinado a León XIV.
“De la bala al lingote, del lingote a la flor, de la flor al lingote y del lingote a un cáliz para hacerle para el Papa León XIV”, resumió Estanislao al explicar el proceso de transformación del material. El embajador del orfebre destacó, además, que el proyecto nació de una iniciativa personal de Pallarols, sin que nadie se lo encargara. “A mí lo que me gusta remarcar siempre a los chicos es: nadie se lo pidió. Su voluntad”, señaló.
La participación de los alumnos del Boneo forma parte de una propuesta más amplia que lleva el cáliz por distintas localidades para que la comunidad pueda intervenir en su elaboración. La pieza todavía atraviesa su proceso de preparación y la entrega al Papa dependerá de las gestiones correspondientes.
La experiencia también tiene un significado particular para Fabián, quien vinculó la actividad con la identidad solidaria de la institución y con su historia familiar. Su nieta Lourdes, de siete años, es alumna del colegio, al que también asistieron él y sus hijos.
Además, octubre es el mes de concientización del síndrome de Rett, una enfermedad genética poco frecuente que afecta principalmente a niñas. Fabián integra una fundación dedicada a visibilizar esta condición y destacó que la actividad permite unir esa tarea con una iniciativa que promueve la esperanza.