La Administración Nacional de Medicamentos, Alimentos y Tecnología Médica (Anmat) prohibió el uso, la comercialización y la distribución en todo el territorio argentino de dos unidades específicas de Desfibriladores Externos Automáticos (DEA). Los equipos habían sido robados de estaciones de subte de Buenos Aires concesionadas por la empresa Emova Movilidad S.A. Al desconocerse su estado actual, el organismo advierte que su uso representa un riesgo mortal.
Anmat lanzó la advertencia este jueves en una resolución publicada en el Boletín Oficial. Fue luego de que la firma importadora, Driplan S.A., denunciara el robo de los dispositivos médicos, los cuales son vitales para la reanimación de pacientes que sufren paros cardíacos o arritmias fatales.
La prohibición recae exclusivamente sobre dos unidades identificadas con los siguientes datos: marca Yuwell, modelo HeartSave YA1, números de serie HSYA125501149 y HSYA125501145.
Estos dispositivos están catalogados como Clase de Riesgo III. Su función es detectar ritmos cardíacos anómalos y emitir un choque eléctrico controlado para intentar reanimar al paciente. Al haber sido robados y manipulados fuera de los protocolos de seguridad y mantenimiento, la Anmat advierte no sólo que su venta es ilegal sino extremadamente peligrosa porque un desfibrilador que no funciona correctamente en una situación de vida o muerte puede llevar a un desenlace fatal. Por ejemplo, no se puede garantizar que las baterías estén cargadas o que los parches (electrodos) estén en condiciones de uso.