Cinco personas fueron apuñaladas el domingo en Penn Station, Nueva York, y el ataque derivó en un despliegue policial y de emergencia dentro y alrededor del complejo ferroviario.
El Departamento de Bomberos de Nueva York informó que una víctima sufrió heridas graves y que las otras cuatro presentaron lesiones moderadas o leves. Todas fueron trasladadas al hospital Bellevue.
La Policía de Nueva York detuvo a un sospechoso poco después del ataque. De acuerdo con fuentes policiales citadas por varios medios, se trató de un hombre en situación de calle.
El operativo incluyó cortes de calles, demoras en el tránsito y afectaciones en el transporte masivo, mientras las autoridades pedían al público evitar la zona.
Fuentes consultadas por ABC News y News 12 indicaron que las lesiones no fueron consideradas potencialmente mortales, un dato que no formó parte de un parte oficial completo.
Los paramédicos intervinieron en el interior de la terminal y en los accesos inmediatos, y los agentes aseguraron el área para permitir el trabajo de los equipos médicos.
La escena incluyó patrulleros, ambulancias y personal uniformado en puntos de ingreso y circulación, según los mismos reportes.
El ataque ocurrió en el área de Amtrak dentro de la terminal, en la intersección de West 33rd Street y Seventh Avenue, en Manhattan.
Videos y testimonios de testigos permitieron observar el despliegue policial y la asistencia médica en el lugar. Las imágenes mostraron a agentes reduciendo al sospechoso y estableciendo un perímetro de seguridad mientras se organizaba el traslado de los heridos.
El operativo también tuvo efectos en la movilidad: se registraron demoras y desvíos por las restricciones en las calles aledañas, además de interrupciones temporales asociadas al trabajo de emergencia.
La policía informó que el presunto agresor quedó bajo custodia poco después del incidente. Hasta el cierre de los reportes consignados, la identidad del detenido no había sido difundida oficialmente y tampoco se conocían cargos formales anunciados en un comunicado.
Las autoridades mantuvieron acordonado el sector durante varias horas y reiteraron el pedido de evitar la zona por embotellamientos, cortes de calles y afectaciones en el transporte.
El episodio ocurrió en la víspera de la asistencia prevista del presidente Donald Trump al tercer partido de las Finales de la NBA en el Madison Square Garden, ubicado sobre Penn Station.
La expectativa de una gran concentración de personas, sumada a la presencia presidencial, ya había motivado un refuerzo de seguridad en las inmediaciones, con despliegue del Servicio Secreto, el NYPD y otras agencias.
Las autoridades no informaron de manera inmediata si el ataque modificaría los planes de seguridad previstos para el evento deportivo, que congregaría a miles de personas. Según los reportes citados, se trata del primer juego de Finales de la NBA en el Madison Square Garden desde 1999.