La idea ya no pertenece solo a la ciencia ficción. Un grupo de más de 1.000 científicos de 97 países, nucleados en la Academia Internacional de Astronáutica, publicó un documento que detalla exactamente qué debería hacer la humanidad si se confirma un encuentro con inteligencia extraterrestre.

El informe, que cobra relevancia tras la reciente desclasificación de archivos ovni en Estados Unidos, busca "establecer las mejores prácticas" para la comunidad científica ante un escenario de contacto. Su objetivo: evitar respuestas impulsivas y garantizar que cualquier decisión sea representativa de toda la especie humana. La recomendación que más llamó la atención es la número 7: "No se debe enviar ninguna respuesta" si una civilización extraterrestre se comunica con la Tierra. Al menos no de inmediato, según publicó el medio Daily Star.

Según el protocolo, antes de contestar debe abrirse un debate internacional para decidir si corresponde responder y qué contenido tendría ese mensaje. Las consultas, aclara el documento, deberían canalizarse a través de las Naciones Unidas y otros organismos "ampliamente representativos". Mientras tanto, silencio total.

Lejos de promover el secretismo, el plan también establece cómo y cuándo se informaría al público. La postura es clara, los ciudadanos deben estar al tanto de cualquier contacto confirmado con extraterrestres, pero la comunicación tiene que ser "puntual, precisa y honesta".

Para eso, los científicos deberán autenticar primero la detección, conservar toda la evidencia, manejar la información con cuidado y difundir los datos de forma completa y transparente.

Los ocho puntos del protocolo

El documento enumera ocho principios que deberían regir la conducta científica ante un primer contacto:

1- Autenticar y fundamentar la detección: Verificar que el contacto sea real y descartar errores o fraudes.

2- Manejar la información con sumo cuidado: Evitar filtraciones prematuras o sensacionalismo.

3- Ser puntual, preciso y honesto: Informar sin especulaciones cuando haya certezas.

4- Presentar las conclusiones de forma completa, exhaustiva y transparente: Compartir todo lo que se sepa.

5- Conservar y difundir todos los datos: Garantizar que la evidencia quede disponible para la comunidad científica global.

6- Proteger la evidencia de detección: Asegurar que las pruebas no se pierdan ni alteren.

7- No se debe enviar ninguna respuesta: Esperar un consenso internacional antes de contestar.

8- Cumplir con los más altos estándares éticos: Priorizar el bienestar de la humanidad en cada decisión.

Un tema que dejó de ser marginal

La publicación del protocolo coincide con un renovado interés político y mediático por el fenómeno ovni. La desclasificación de archivos en EE.UU. durante la administración de Donald Trump volvió a poner sobre la mesa la pregunta: ¿estamos solos?

Para la Academia Internacional de Astronáutica, la respuesta aún no existe. Pero si algún día llega, ya hay un manual de ocho pasos para no improvisar.