Tras la media sanción de la Reforma Laboral en el Senado, la Confederación General del Trabajo (CGT) confirmó este lunes la convocatoria a un paro general contra la Reforma Laboral que se llevaría a cabo el próximo jueves 19 de febrero, en caso de que sea ese el día de debate del proyecto oficialista en la Cámara de Diputados. No obstante, la medida de fuerza no incluirá una movilización.
Este aspecto fue cuestionado por el secretario general de ATE Nacional Rodolfo Aguiar, quien no descartó que desde su gremio y desde el Frente de Sindicatos Unidos llamen a organizar “movilizaciones regionales o incluso piquetes”.
“Con paros domingueros no vamos a frenar la reforma laboral y menos aún el programa económico de ajuste brutal que lleva adelante el presidente Milei”, cuestionó Aguiar en diálogo con La Primera de la Tarde (Radio 2).
Tras confirmarse la convocatoria al paro sin movilización por parte de la CGT, el gremialista consideró que “hay un descontento social creciente en relación a la reforma laboral” y que desde el sector sindical deberían responder con medidas de fuerza.
“Es un momento que tenemos que aprovechar, aunque evidentemente hay gremialistas que le tienen miedo a la calle”, dijo y agregó que “los trabajadores no pueden pagar el costo de ese temor”, por lo que “la medida de fuerza tiene que ser con movilización”.
Si bien tanto desde ATE como desde el Frente de Sindicatos Unidos ya acordaron realizar una movilización para cuando el proyecto de reforma laboral se trate en Diputados, Aguiar indicó que van a reunirse nuevamente para definir cómo proceder.
En ese sentido, explicó: “Hay que evaluar cómo definimos la mejor estrategia para seguir confrontando contra una reforma laboral que tal vez sea la mayor ofensiva en democracia contra los trabajadores y sus organizaciones”.
Sobre el proyecto impulsado por el oficialismo, sostuvo que se trata de una iniciativa por la que “todos los derechos laborales que conocemos están en riesgo de desaparecer”. “El Gobierno miente cuando dice que esta ley va a crear más empleo. Es absurdo que propongan una norma para crear más empleo y que su redacción comience facilitando los despidos”, enfatizó.
En la misma línea, recordó que “en el 2001, con la mayor crisis que atravesó el mercado laboral en Argentina y que dejó más de un 20% de desocupación, se hizo todo lo contrario de lo que se pretende hacer ahora”.
Y sumó: “Se prohibieron los despidos y la desocupación bajó al 10%. Durante la pandemia se estableció una doble indemnización y el Estado incluso pagó la mitad de los salarios, pero muchos empresarios ahora se olvidan de que sin esa ayuda del Estado no habrían podido subsistir”.
Crítica a los gobernadores
Volviendo a la discusión sobre el debate parlamentario que resta para el proyecto de reforma, Aguiar cuestionó el apoyo que otorgaron en el Senado los gobernadores: “Esta reforma laboral se los va a llevar puestos porque termina de fundir a las provincias y destruir el empleo que todavía existe en todo el territorio nacional”.
Por ello, sostuvo que “el paro de estatales debe ser total” para presionar a los mandatarios provinciales, sobre los que dijo: “Los gobernadores son los seres más pragmáticos que habitan en la tierra. Anda con las encuestas en la mano y saben que existe todavía un sector social que respalda al gobierno nacional. Pero también saben que el gobierno nacional les va a armar listas a todos”.
Finalmente, remarcó que es necesario “poner bajo análisis la conducta” de los dirigentes de la cúpula de la CGT por las negociaciones que mantuvieron para quitar del proyecto el artículo que eliminaba el carácter obligatorio de la cuota sindical.
“Nosotros planteamos que no había que dialogar para producir reformas parciales a esa ley por considerar que es perjudicial para todos los trabajadores de principio a fin. ¿Y cuál fue la sorpresa? Que solo se modificaron los artículos que perjudicaban a los sindicatos, y quedaron los que perjudican a los laburantes”, criticó.