La inauguración de una sala multiespacio en una escuela secundaria quedó envuelta en una polémica luego de que el espacio fuera bautizado con el nombre de la intendenta interina de Avellaneda, Magdalena Sierra, quien además participó del acto de apertura. La designación de su propio nombre generó cuestionamientos y derivó en una denuncia ante la Dirección General de Cultura y Educación de la provincia de Buenos Aires.
El espacio funciona en la Escuela Secundaria N.° 4 de Gerli y fue denominado “Magdalena Sierra”. La propia jefa comunal encabezó la inauguración y después compartió imágenes y detalles del acto a través de sus redes sociales.
El cuestionamiento surgió a partir de la normativa bonaerense que regula la denominación de establecimientos educativos y de sus distintos espacios.
Según esa reglamentación, como regla general deben transcurrir diez años desde el fallecimiento de una persona antes de que pueda ser homenajeada con su nombre en una institución educativa.
En este caso, Sierra continúa en funciones y la sala lleva su nombre.
Tras conocerse la designación, sectores de la oposición y dirigentes del peronismo presentaron una denuncia y solicitaron la apertura de un sumario interno ante la Dirección General de Cultura y Educación bonaerense. El pedido busca determinar cómo se llevó adelante el proceso para elegir el nombre de la sala y si se cumplieron las disposiciones administrativas correspondientes. También se pretende establecer si existió alguna autorización que permitiera una excepción al requisito establecido por la normativa.
La reglamentación contempla la posibilidad de asignar nombres propios a distintos espacios de las escuelas, entre ellos bibliotecas, gimnasios, auditorios, salones de actos, aulas y otras dependencias. Los homenajes pueden estar destinados a personas reconocidas por su trayectoria vinculada al desarrollo comunitario o por sus “reconocidas virtudes cívicas”, además de contemplar lugares, hechos y fechas.
Uno de los puntos centrales de la discusión es precisamente el requisito temporal: la norma establece que deben pasar diez años desde el fallecimiento de la persona homenajeada, aunque también contempla excepciones.
Hasta el momento, no se informó si la Escuela Secundaria N.° 4 solicitó una autorización especial para denominar la sala con el nombre de Sierra.
Magdalena Sierra quedó al frente de la Municipalidad de Avellaneda en julio, luego de que su esposo, Jorge Ferraresi, dejara la intendencia para asumir como jefe de asesoramiento institucional. Su llegada a ese cargo fue vinculada con una posible candidatura a la gobernación de la provincia de Buenos Aires.
Mientras tanto, la sala “Magdalena Sierra” continúa funcionando dentro de la escuela de Gerli. Por ahora, no fueron difundidas resoluciones internas ni comunicaciones oficiales que detallen el trámite administrativo utilizado para asignarle el nombre de la intendenta interina.