El gobierno de Brasil decidió abandonar la representación de la Embajada argentina en Venezuela, a una semana de la intervención en la que Estados Unidos capturó a Nicolás Maduro. La medida se da en medio de desacuerdos entre la gestión de Javier Milei y de Lula da Silva sobre dicha operación militar.
Medios brasileños aseguraron que la decisión provino del gobierno de Lula, en base a información de la Cancillería de ese país. A la par, también fue notificada la presidenta interina venezolana Delcy Rodríguez.
Brasil cumplía con la representación diplomática por petición del gobierno argentino desde agosto de 2024, cuando los funcionarios diplomáticos, consultores y agregados de defensa argentinos en Caracas debieron abandonar la Embajada producto de diferentes medidas de intimación del régimen bolivariano.
Sin embargo, la situación entre ambos países volvió a tensarse en medio del operativo estadounidense en Venezuela.
A raíz del ataque, el gobierno de Lula condenó la acción militar y coordinó con otros gobiernos de la región para reforzar la defensa de la autodeterminación de los pueblos y la soberanía nacional de los países ante la acción estadounidense. Esta visión entró en conflicto con la visión del mandatario argentino, que respaldó fuertemente la decisión de la gestión de Trump.
La administración de Lula condenó fuertemente el accionar militar y sacó un comunicado junto a Chile, Colombia, México, Uruguay y España que expresaba su “profunda preocupación y rechazo frente a las acciones militares ejecutadas”.
Dicho comunicado fue en dirección opuesta a la posición de Argentina, que fue la misma que adoptaron Paraguay, Perú, Bolivia, Costa Rica, Ecuador, El Salvador, Panamá, República Dominicana y Trinidad y Tobago. Este con este grupo de 10 países que Milei espera conformar una suerte de bloque de administraciones del centro hacia la derecha para confrontar contra sus pares “progresistas” y “socialistas”.
Desde la cartera de Relaciones Exteriores brasileña afirmaron a O Globo que la evaluación de la diplomacia brasileña fue que Brasil ya había cumplido su misión y que, en la actual situación de Venezuela, otros países podrían representar los intereses de la delegación argentina.
Más allá del desacuerdo, el paso al costado de Brasil también se da en un contexto de nuevo orden en la región a raíz de la transición que lidera Estados Unidos.
Durante el período que duró la custodia carioca, el gobierno brasileño actuó en defensa de seis opositores venezolanos que colaboraron con María Corina Machado y se encontraban refugiados en el edificio diplomático argentino.