Un cocinero de 27 años, identificado como Adriel Santiago Caminos Ortega, fue imputado en al menos 16 causas por presunto maltrato y crueldad animal, en su mayoría vinculadas al asesinato de gatos en circunstancias estremecedoras. 

El caso, que se investiga en Buenos Aires, generó una fuerte conmoción entre rescatistas, organizaciones proteccionistas y la opinión pública.

De acuerdo con las declaraciones del abogado querellante Alexis Morocco, el acusado habría contactado a refugios y particulares presentándose como proteccionista para adoptar animales, principalmente gatos, que luego habrían sido torturados y asesinados. “Se hacía pasar por rescatista, con un discurso muy persuasivo. Horas después de recibirlos, los animales morían en situaciones muy sospechosas”, relató el letrado en declaraciones con radio La Red. 

 El acusado se llama Adriel Santiago Caminos Ortega y operaba fundamentalmente a través de redes sociales y WhatsApp. (Fotos: Facebook/Daiana Gabriela)

Morocco lo describió como “una persona oscura, narcisista, maquiavélica y sádica” a partir del análisis de una psicóloga que examinó las conversaciones mantenidas entre el acusado y distintos refugios. Según el representante de las víctimas, se investigan al menos 16 muertes de animales presuntamente vinculadas a su accionar y ya se presentaron múltiples querellas.

Uno de los episodios más graves que figuran en la causa involucra a un menor de edad. Una mujer habría contratado al imputado como niñero tras conocerlo en una iglesia y lo dejó a cargo de su hijo en un departamento donde convivían con un gato llamado Charlie, de nueve meses. En ese contexto, el hombre habría torturado y matado al animal delante del niño, lo que derivó en lesiones físicas y un fuerte impacto emocional para el menor.

Según el relato de la querella, el cocinero habría golpeado al gato, lo habría metido en bolsas y lo habría aplastado con una puerta antes de arrojarlo al balcón, provocándole la muerte por asfixia. El nene intentó intervenir para salvar a su mascota, pero el agresor lo habría sujetado, pellizcado y amenazado para que no intercediera.

Al regresar al domicilio, la madre del menor habría sido engañada por el acusado, quien, de acuerdo con la denuncia, responsabilizó al propio niño por la muerte del gato y se presentó como un defensor de los animales. Una maniobra similar habría desplegado frente a rescatistas y proteccionistas, a quienes también culpaba por los decesos.

En paralelo al avance judicial, organizaciones de defensa de los animales y grupos ciudadanos convocaron a una manifestación en el Obelisco porteño para exigir el endurecimiento de las penas por maltrato animal. La movilización tuvo lugar el sábado 16 de mayo y buscó visibilizar no solo este caso, sino también otras situaciones de violencia contra animales en todo el país.

El letrado subrayó que el acusado se encuentra imputado y con un cuadro procesal complejo, debido a que habría tenido múltiples domicilios desde el inicio de la causa. Desde la querella anticipan que buscarán una pena de prisión efectiva en función de la cantidad y la gravedad de los hechos. Además, renovaron el pedido al Congreso para que avance en una reforma integral que reconozca a los animales como seres sintientes y garantice una mayor protección frente al maltrato.

 La marcha realizada pidiendo que se endurezcan las penas.