El concejal integrante del bloque Uno y del Interbloque Unidos, Pablo Gavira, presentó dos proyectos que, de acuerdo a lo que explicó, intentan dinamizar el tránsito en Rosario. Por un lado, habilitar a modo de prueba el giro a la derecha con semáforo en rojo en algunas esquinas y, por otro, instalar semáforos intermitentes en rotondas de la ciudad. “Esta iniciativa busca darle mayor fluidez al tránsito en aquellos lugares donde el giro puede realizarse de manera segura, siempre con precaución y observando que no circulen vehículos desde la izquierda”, explicó y remarcó: “En muchas partes del mundo y también en algunas provincias argentinas esta modalidad ya se aplica con buenos resultados, evitando demoras innecesarias”.
Gavira aseguró, en diálogo con Radiópolis (Radio2 ) que hace dos años piensa en esta propuesta. “¿No podemos hacer cosas que funcionen en el mundo?”, se preguntó y consideró que darle al conductor la posibilidad de poder doblar hacia la derecha sin tener que esperar el verde “cambia el flujo de tránsito y lo hace más dinámico”.
El proyecto plantea implementar una prueba piloto en dos arterias estratégicas de Rosario: Avenida Pellegrini y Boulevard Avellaneda, en ambas manos de circulación; y en la zona de Avenida Jorge Newbery y Circunvalación. La propuesta prevé una aplicación gradual, acompañada por señalización específica que indique que, aun con el semáforo en rojo, está permitido girar a la derecha.
“La clave está en la educación vial y en una señalización clara. Queremos que el conductor sepa que puede realizar el giro con responsabilidad, y que quienes circulan por las avenidas estén advertidos de que en esos puntos existe un giro habilitado”, señaló el concejal.
Además, el proyecto evalúa incorporar marcas en la calzada para reforzar la información y mejorar la seguridad vial. Pablo “Gato” Gavira destacó que la iniciativa prioriza el ordenamiento del tránsito, la reducción de congestionamientos y una circulación más eficiente, sin descuidar la seguridad.
Por otra parte, el edil remarcó que los resultados de la prueba piloto serán fundamentales para analizar su eventual ampliación a otros sectores de la ciudad. “Tomamos como referencia la esquina de Pellegrini y Avellaneda –planteó–. Si venis por Pellegrini a la derecha podés doblar, obvio que si viene un peatón tenés que parar y si viene un vehículo por Avellaneda le das prioridad, pero ¿por qué vas a estar parado en una esquina si tenés que doblar a la derecha? Así, no embromás a nadie y el tránsito puede fluir, hacer el tránsito más dinámico sobre todo en horas pico”, remarcó.
De acuerdo a lo que comentó, Gavira le contó su idea al intendente Pablo Javkin: “No lo vio mal, vamos a hablar con Tránsito para hacer prueba en algunas esquinas”, dijo e insistió: “Vamos a hacer una prueba, me niego a pensar que no tenemos capacidad los conductores de cumplir normas que se aplican en el mundo, esto existe en Estados Unidos, Brasil Colombia, Chile, Canadá”.
Rotondas
“Porque no queremos respetar ¿tenemos que poner semáforos en una rotonda?”, fue el otro interrogante del edil al aire. “Tenemos que empezar a hacer cosas y si no funciona al menos intentar hacer cosas y no ponernos colorados e ir marcha atrás, pero también preguntarnos por qué hay cosas que funcionan en todo el mundo y acá no”, agregó en ese sentido.
Así enmarcó otra de las propuestas que buscan mejorar la circulación en la ciudad, en este caso, un proyecto que ordena al Ejecutivo estudiar la factibilidad de realizar una prueba piloto por un periodo de 90 días, poniendo en intermitente los semáforos, en la zona de las rotondas ubicadas en la intersección de avenida Provincias Unidas y Mendoza; avenida Provincias Unidas y avenida Sorrento respectivamente.
Entre otros puntos, el proyecto indica que “la incorporación de semáforos en rotondas desnaturaliza su finalidad original, transformándose en intersecciones semaforizadas encubiertas, anulando los beneficios propios de este tipo de infraestructura vial”. Además, plantea que “la coexistencia de rotondas con semáforos genera confusión en los conductores, al superponerse dos sistemas de control del tránsito incompatibles entre sí: la prioridad de paso propia de la rotonda y la detención obligatoria impuesta por la señalización semaforizada” y añade que “la eliminación de semáforos en rotondas contribuye a una mejora sustancial en la fluidez del tránsito, disminuyendo tiempos de espera, colas innecesarias y detenciones prolongadas que afectan la eficiencia de la circulación urbana”.
“Hay que ponerlos intermitente y probar, ver si podemos ser educados”, destacó el Gato, quien consideró que en Rosario existe esa capacidad: “Con Di María ¿ hubo caos acá? –apuntó–Es una figura internacional, es una prueba piloto también”, lanzó para representar la necesidad de experimentar y constatar buenos resultados.