La Secretaría de Salud Pública de la Municipalidad de Rosario aumentó en 2025 un 155% la facturación respecto de 2024, y un 315% lo cobrado a prepagas y obras sociales por los gastos afrontados en la atención en situaciones de emergencia a sus afiliados.

Una de las principales situaciones a resolver por la gestión que encaró en diciembre de 2023 la secretaria de Salud, Soledad Rodríguez, fue generar una estructura técnica-operativa que permitiese ser mas efectivos los procesos de recupero que realizaba el Centro Único de Facturación (CUF).

“Para que el CUF sea eficiente en su ciclo de identificación-facturación y recupero, fue necesario la optimización de tres procesos: identificación/consolidación de Cobertura; facturación/notificación financiadora; y reclamo y cobro de recuperos”, señala un informe presentado por la Secretaría al intendente Pablo Javkin.

“En diciembre 2023, dificultades en los tres procesos hacían que este ciclo tuviese una duración promedio de 20 meses. En diciembre 2025 dicho ciclo es de 60 días”, resaltó Rodríguez.

La mejora en la eficiencia de la gestión administrativa tras el ingreso de la nueva conducción en Salud generó que la facturación por recupero saltara de $336.119.732 en 2023 a $4.486.362.275 y que la cobranza subiera de $317.822.180 a $2.583.364.280. En porcentaje, en dos años la facturación del recupero a prepagas y obras sociales aumentó 1235% y la facturación se incrementó 713%.

La diferencia entre lo facturado y lo cobrado por los gastos se salda en la Justicia ya que desde 2023 la Municipalidad lleva a Tribunales el reclamo, un trámite que es bastante expeditivo porque la documentación está puesta sobre la mesa.

¿Qué pasaba antes? El uso y costumbre era facturar los servicios que sabían que iban a poder cobrar, quedando el resto como déficit propio de la Salud Pública a afrontar por el Tesoro de la Municipalidad; esto es, el dinero público. En otras palabras, la Salud pública se hacía cargo de millonarias cuentas que le correspondía afrontar a actores privados del sistema, que a su vez le cobran a sus afiliados por esos servicios.

Por el contrario, con el cambio de estrategia, las prepagas privadas y las obras sociales son presionadas para afrontar los costos que generó la atención de sus afiliados.  

“Un hecho relevante es que desde el año 1992 el CUF no tenía cierre contable- financiero. Para Enero de 2026, van a estar concluidas las acciones normativas y de conciliación de estos últimos 34 años”, completa el informe de la Secretaría sobre las adecuaciones de la gestión administrativa realizadas.