El juicio a Aníbal Lotocki por lesiones sumó un nuevo capítulo: la declaración de Carmen Barbieri por el estado de salud de Sandra Domínguez, una de las denunciantes del excirujano. Durante su testimonio ante el Tribunal Oral en lo Criminal N°17 de la Ciudad de Buenos Aires, la actriz recordó los momentos más difíciles que atravesó su amiga y aseguró que llegó a temer por su vida.
“Hace 30 años conozco a Sandra y yo viví con ella todo lo que sufrió”, había adelantado Carmen antes de ingresar a la audiencia. Además, dejó en claro cuál es su deseo en el marco del proceso judicial: “Solo pienso y quiero que se haga justicia”.
Durante su declaración, Barbieri contó que conoció a Domínguez trabajando y que, con el paso del tiempo, construyeron una amistad muy cercana. En ese sentido, describió las complicaciones físicas que comenzó a sufrir después de las intervenciones estéticas. “Fue visitando médicos y muchos le decían que era por todas las cosas que se había puesto en la cola y en los glúteos. Sé que eran las piernas, ella tenía vendas y apósitos por todos lados”, relató.
“Muchas veces tuve que cambiar las sábanas por la sangre y limpiarla. Se podría haber muerto. Yo pensé que se moría en mi casa. Era una hemorragia lo que tenía”, aseguró. Y resumió aquella experiencia con una frase contundente: “Fue una noche de terror”.
Según explicó, al verla mal pidió ayuda. “Mi amiga trans me dijo que el cuerpo se lo estaba rechazando, porque a ella le había pasado lo mismo y que la había salvado otra chica travesti con una inyección”, relató. La conductora también explicó que, en un primer momento, tanto ella como Sandra confiaban en Lotocki. “Ella creía en lo que decía Aníbal y yo tenía buenas referencias de él también, antes de todo lo que pasó”, reconoció. Incluso describió al médico como “un hombre encantador”.
Y fue esa confianza en el cirujano acusado la que complicó las cosas entre ellas. "Ella se peleaba conmigo por Lotocki, porque yo la quería llevar a otro lado para que le arreglen lo que le había hecho él, pero los médicos no querían tocar lo que había hecho eso”, explicó.
En otro tramo de la audiencia, Barbieri se refirió a las consecuencias que todavía enfrenta Sandra. Contó que debe realizarse estudios y análisis con frecuencia, que en algunas oportunidades tiene fiebre en los glúteos y que su situación económica y laboral también vuelve más difícil el acceso a los tratamientos. “Está delicada de salud”, sostuvo.
“Creo que la muerte de Silvina nos tocó a todos, porque era muy joven y la venía peleando. Creo que eso la detonó y la hizo pensar que no podía callarse más”, expresó. Hacia el final de su declaración, la actriz volvió a describir las lesiones que observó en el cuerpo de su amiga: “Los glúteos explotaban. Estaban afiebrados y con unas venas enormes. Estaban colorados y ardían. Ella tenía dolor también”.