Este miércoles, la justicia brasileña dio un paso determinante en la causa contra la abogada argentina Agostina Páez, denunciada por injuria racial.
La Fiscalía desestimó formalmente la solicitud de la defensa para que la joven pudiera retornar a su casa, en Argentina, mientras avanza el proceso. Según el dictamen, de acuerdo a lo que publicó Infobae, permitir su salida del país podría "debilitar el control judicial" y dificultar el cumplimiento de una posible condena, dada la gravedad que la legislación local le otorga a estos delitos.
Desde que comenzó el expediente en enero, Páez permanece en Brasil costeando sus gastos personales.
Fuentes cercanas a la profesional advirtieron que sus ahorros están cerca de agotarse debido a la prolongada estadía. Pese a este escenario, el Ministerio Público solicitó al juez interviniente que rechace todas las peticiones de la defensa y acelere el paso hacia la etapa de juicio oral.
El equipo legal de la argentina había intentado impugnar la validez del proceso bajo varios argumentos:
- Presunta manipulación de evidencia digital.
- Desconocimiento de la imputada sobre el carácter delictivo de sus actos.
- Cuestionamientos a la imparcialidad de los testigos.
Sin embargo, para los fiscales de Río de Janeiro, la acusación es sólida y cumple con todos los requisitos legales.
El documento oficial sostiene que el relato de los hechos es preciso, las víctimas están identificadas y existen pruebas contundentes —como grabaciones de video y testimonios— que justifican la continuidad del proceso penal en Brasil.
El dictamen fiscal subraya que la normativa procesal brasileña solo exige claridad en la descripción de los eventos y la tipificación del delito, condiciones que consideran plenamente reunidas. Con este rechazo, la situación de Páez se vuelve más compleja, quedando a la espera de que el magistrado fije la fecha para la audiencia de instrucción definitiva.