En las últimas horas, un enorme árbol cayó sobre una vivienda de pasillo ubicada en Gálvez al 4200, en la ciudad de Rosario, y aplastó a una familia entera que se encontraba durmiendo en el interior. Según informó El Tres desde el lugar, el incidente dejó como saldo a una madre y a sus tres hijos con diversas lesiones, quienes debieron ser rescatados de urgencia de entre los escombros y las pesadas ramas por los propios vecinos del barrio. Un operativo municipal se desplegó en la zona con el objetivo de retirar los escombros, ordenar y evitar nuevos incidentes.
El ejemplar, un eucalipto de gran porte, cedió presuntamente por el peso acumulado tras las recientes precipitaciones. Al desplomarse, destruyó por completo la estructura y el techo de chapas de la casilla lindera. Fue en ese momento de extrema tensión cuando los habitantes de la cuadra intervinieron rápidamente para socorrer a las víctimas. Fernando, uno de los hombres que participó activamente del rescate, relató la urgencia de la situación.
“El árbol y la chapa estaban abajo de la señora con la criatura”, describió el vecino. En esa misma línea, detalló cómo fue el momento exacto en el que lograron liberar a las personas atrapadas debajo de la estructura colapsada: “Se le cayó la chapa y le sacamos con el otro muchacho, sacamos los criaturas y después sacamos la mamá que estaba desmayada, los nenes estaban golpeados”, sostuvo.
El dramático rescate y los heridos
La madre resultó ser la más afectada por el fuerte impacto estructural. Según relató Fernando, la mujer “tenía los ladrillos en la cara”, producto del repentino desmoronamiento. A su vez, los tres niños padecieron golpes en diferentes partes del cuerpo. Posteriormente, todos fueron derivados para recibir atención médica; los menores fueron ingresados al hospital de niños V.J. Vilela.
Reclamos por demoras y cables caídos
El malestar en el barrio no solo se generó por el desastre en sí, sino también por los peligros latentes en el pasillo tras la caída. El árbol arrastró una gran cantidad de cableado eléctrico, lo que, sumado a la humedad del suelo, generó una situación de altísimo riesgo para quienes intentaban ayudar.
Pese a esto, el espíritu solidario primó ante la emergencia. “En el mismo golpe que se cayó el árbol, se cayó la casa, era todo humo, me tuve que meter igual si hay criaturas ahí, pateé ese portón que estaba ahí y me metí igual”, explicó el hombre que auxilió a la familia.
Además, los vecinos apuntaron contra el tiempo que tardaron los servicios sanitarios en llegar al lugar. Fernando señaló que fue su propia suegra quien debió comunicarse con las emergencias médicas ante la falta de celeridad oficial.
Por otro lado, lamentó la pérdida material total que sufrió la familia y aseguró que el mal estado del ejemplar ya había sido notificado a las autoridades de la Municipalidad en reiteradas ocasiones. Finalmente, resumió el dramático saldo para los ocupantes de la vivienda: “Perdió todo, perdió, todos perdieron”.