Los choferes de taxis de Rosario salieron este lunes a respaldar la protesta que llevarán adelante conductores de Uber en reclamo de una actualización de tarifas, pero a la vez metieron polémica al sostener que, con el actual estado de situación, “las únicas que ganan son las aplicaciones y los trabajadores no tienen a quién reclamarle”.
Así lo expresaron los representantes del Sindicato de Peones de Taxis luego de conocer el “apagón” del servicio impulsado por trabajadores de la app, que aseguran haber llegado a un límite frente al deterioro de sus ingresos.
Un grupo de alrededor de 200 conductores de Uber anunció el paro para este martes en Rosario, en reclamo de una actualización de las tarifas que, según denuncian, permanecen sin cambios desde hace aproximadamente dos años. La medida incluirá interrupciones del servicio por varias horas y, en muchos casos, por 24 horas completas. Además, los trabajadores solicitaron a los usuarios que no utilicen la aplicación durante la jornada como forma de apoyo al reclamo.
El secretario general del Sindicato de Peones de Taxis, Horacio Yanotti, manifestó sobre la protesta de conductores de plataformas: “Están trabajando en forma clandestina en estas aplicaciones y lo que están padeciendo es terrible”.
“Esta misma situación también la estamos padeciendo los taxistas que trabajamos con una tarifa regulada y respecto de las aplicaciones ya lo veníamos vaticinando. Uber es un aquelarre, pan para hoy, hambre para mañana”, expresó el dirigente gremial de los choferes de taxis.
Yanotti se solidarizó con los conductores de apps ya que, dijo, “son personas que se han quedado sin laburo o a lo mejor para empatar a fin de mes salen a trabajar, pero bueno, ahí están las consecuencias: los únicos que ganan son las aplicaciones y los trabajadores no tienen a quién reclamarle”.
“No existe una organización que los represente, tampoco hay patronales ni empresarios, y es un poco lo que ha pretendido el gobierno nacional: que cada uno se la arregle como pueda con el engaño de «soy mi propio patrón»”, indicó el dirigente.
El dirigente del Sindicato de Peones dijo que las apps “llevan pasajeros por 1.500 pesos al centro y cuando tienen que volver deben pagar 15 mil pesos si está lloviendo y la demanda vale 10 veces más”.
Además, denunció que Uber y otras aplicaciones no habilitadas están “afectando gravemente al servicio público local, no solo a los taxis sino a los colectivos, porque se los ve vacíos”. En ese sentido, reclamó un rol más activo del municipio en los controles.
La protesta
Los choferes de Uber realizarán la protesta este martes, ya que sostienen que la rentabilidad de la actividad cayó de manera significativa en un contexto económico aún marcado por la inflación, con viajes que llegan a pagarse por debajo de los mil pesos. Advierten que el esquema de incentivos y bonificaciones de la plataforma presiona a aceptar viajes mal remunerados, lo que profundiza la precarización laboral y desalienta los reclamos individuales.
Si bien Uber no está habilitada formalmente para operar en Rosario, el servicio funciona de manera extendida y sin regulación, compitiendo con taxis, remises y el transporte público. En ese marco, los conductores buscan visibilizar su situación y exigir a la empresa una revisión de las condiciones económicas bajo las que prestan el servicio.