En un ciberataque sin precedentes, piratas informáticos elevaron hasta los 50 grados centígrados la temperatura de las heladeras y congeladores de cientos de supermercados en Francia, provocando incendios y masivas pérdidas de alimentos.

La Fiscalía de París informó el lunes que el ataque a gran escala estaba “afectó a refrigeradores conectados en varias de las principales cadenas de distribución de alimentos de Francia”. Entre los daños reportados, añadió, había pérdidas de alimentos e incendios.

El primer ministro, Sébastien Lecornu, ordenó a la Agencia Nacional de Seguridad de los Sistemas de Información de Francia (ANSSI, por sus siglas en francés) que investigara el caso, informó una persona de su entorno a Reuters.

Francia “estaba coordinando con sus pares europeos, ya que otros países también podrían estar afectados”, mientras investigaba si otras empresas francesas corrían riesgos, añadió la fuente.

Les Mousquetaires, propietaria de la cadena de supermercados Intermarché, informó que el ataque había afectado a unos 150 de sus locales, donde las heladeras fueron calentadas hasta los 50 °C durante seis horas. La empresa había desechado todos los alimentos para evitar cualquier riesgo sanitario, señaló un portavoz.

Dominique Schelcher, director ejecutivo de Coopérative U, afirmó que sus supermercados también habían sido afectados por el ataque. “Atacar equipos esenciales para la conservación de productos frescos y para el abastecimiento de alimentos de la población francesa reviste una gravedad extrema y es algo sin precedentes”, escribió en X.

Varias otras cadenas de supermercados, entre ellas Carrefour, Monoprix y Auchan, no respondieron a las solicitudes de comentarios. Según BFM TV, E.Leclerc, la mayor cadena de supermercados de Francia, también resultó afectada. Los hackers habrían logrado “activar de forma remota la descongelación forzada de los sistemas de refrigeración en numerosas tiendas”. E.Leclerc no respondió a la solicitud de la agencia Reuters.

Es posible que el ataque no se haya limitado a Francia. La empresa neerlandesa de supermercados Ahold Delhaize informó que también estaba lidiando con un “problema de seguridad” en su red y que había desconectado varios sistemas para protegerlos.

Los locales de su cadena Albert Heijn, la mayor cadena de supermercados de Países Bajos, que también cuenta con varias tiendas en Bélgica, permanecieron abiertos en ambos países. Sin embargo, su aplicación para compras en línea y su sistema de entregas dejaron de funcionar, mientras que las etiquetas electrónicas de precios mostraban con frecuencia información incorrecta.

No estaba claro si existía alguna relación entre el ataque a los supermercados franceses y los problemas informados por Ahold Delhaize.

Los supermercados Delhaize, que también forman parte de Ahold Delhaize y operan en Bélgica y Luxemburgo, también se vieron afectados por el problema de seguridad, informaron medios belgas.

La fuente cercana a Lecornu afirmó que la ANSSI había identificado una vulnerabilidad en un software suministrado por la empresa danesa Danfoss.