Comodoro Rivadavia vive uno de sus peores momentos luego de que este domingo por la madrugada colapsara parte del cerro Hermitte y cientos de familias salieran huyendo de sus casas con lo puesto. Milagrosamente, más allá de los daños materiales –el deslizamiento destruyó varias viviendas– no se contaron heridos fatales, aunque aún este lunes había riesgo de mayores complicaciones urbanas y por eso las autoridades pedían respetar el perímetro de exclusión.
Según calculó el diario local El Comodorense, hay unas 300 familias afectadas por el derrumbe en el barrio Sismográfica. El fenómeno afectó principalmente a la zona alta y media del sector, donde la inestabilidad del terreno en la ladera sur del Cerro Hermitte no dio tregua y arrastró las construcciones a su paso. Fue este domingo cerca de las 12.30.
La magnitud del desastre y el bloqueo de las calles principales obligaron a las fuerzas de seguridad a improvisar una vía de escape para salvar a los residentes.
El colapso fue tan repentino que los vecinos no tuvieron margen para rescatar sus pertenencias. “Salimos con lo puesto”, relataron los afectados, según recogió El Comodorense.
Tras lo ocurrido, el intendente Othar Macharashvili brindó una conferencia de prensa e informó que se montaron tres centros de asistencia en el Albergue Municipal, el gimnasio del Club Ameghino y en el Centro de Empleados de Comercio, ubicado en el Parque Saavedra.
Precisó que la zona afectada comprende toda la franja que va desde el barrio Médanos hasta Los Tilos, donde se registró un desplazamiento de suelo significativo que continúa presentando riesgo urbano.
“Por eso se tomó la decisión de cerrar el perímetro para resguardar la vida de las personas. Esto implica proteger las vidas por sobre el patrimonio, al menos por 48 horas o más, según cómo evolucione la situación”, indicó.