Este miércoles, el aeropuerto internacional de Rosario fue escenario de un amplio despliegue preventivo tras el aterrizaje de emergencia de un vuelo comercial. La aeronave, que trasladaba a 83 pasajeros y cuatro tripulantes desde Aeroparque hacia Posadas, Misiones reportó una falla en los comandos del tren de aterrizaje delantero. En diálogo con Radio 2, el gerente del aeropuerto, Pío Drovetta, y el piloto del Centro de Operaciones de Emergencia (COE), Fernando Scabuzzo, explicaron cómo el trabajo coordinado y la asistencia de un helicóptero basado en la terminal local permitieron que la situación se resolviera de forma exitosa y sin personas heridas.
Según relató Drovetta, en contacto con Radiópolis, el problema se detectó en pleno trayecto y así lo comunicó el comandante de la aeronave a la torre de control. Advirtieron de desperfectos eléctricos durante el vuelo y que no podían establecer con certeza si el tren de aterrizaje estaba extendido. Ante este escenario, el avión descendió y se aproximó a la pista local con un vuelo bajo para facilitar la inspección visual desde tierra y aire.
La terminal de Fisherton activó de inmediato el plan de emergencia aeronáutica con todos los actores involucrados. Scabuzzo, piloto del helicóptero sanitario del COE, despegó para colaborar con la verificación. "Acá lo importante no era tanto saber si el tren de aterrizaje estaba afuera o no, sino saber si las ruedas estaban alineadas", describió el profesional, ya que un mal posicionamiento al hacer contacto con la pista representa "una potencial posibilidad de incendio".
El piloto ubicó el helicóptero en vuelo estacionario cerca de la cabecera norte para constatar el estado del tren delantero mientras la aeronave pasaba a baja altura. "Es una maniobra bastante habitual de hacer un sobrevuelo sobre la torre de control para que chequeen la posición y el estado del tren de aterrizaje", aclaró Scabuzzo y descartó, por otro lado, que un rayo pudiera dejar fuera de servicio de manera definitiva ese sistema.
Una vez confirmado que el tren estaba desplegado y alineado, el avión aterrizó sin mayores inconvenientes. Por cuestiones de seguridad, la aeronave quedó en la pista y fue remolcada por un vehículo especial hasta la plataforma, donde los pasajeros pudieron descender. Drovetta indicó que se les brindó comida y asistencia en la terminal, y luego continuaron su viaje a Posadas en un avión de relevo.
El gerente del aeropuerto reconoció que el operativo generó nerviosismo en las instalaciones, a pesar de la preparación del personal. "En el aeropuerto se vivió una situación también de tensión porque hace una semana atrás hicimos un simulacro, pero un simulacro, más allá que vos te lo tomás con la seriedad que lo amerita, no es lo mismo que cuando se produce una activación real”, reconoció Drovetta, destacando finalmente la rápida respuesta de los bomberos y todos los mecanismos de seguridad de la aeroestación.