La provincia de Santa Fe se convirtió en la primera del país en contar con un sistema legal para prevenir y abordar el acoso y otras formas de violencia digital en las instituciones educativas. La Legislatura sancionó definitivamente la normativa conocida como ley Ema, impulsada por la diputada provincial Celia Arena. El objetivo principal es dotar a las escuelas de herramientas concretas para acompañar a los estudiantes frente a la viralización de contenidos íntimos y el ciberacoso, apostando a la formación integral.
Durante una entrevista en Radiópolis (Radio 2), la legisladora destacó el avance institucional y recordó que “la provincia es pionera” en el abordaje de estas temáticas. Además, explicó que la iniciativa fue trabajada de forma transversal y en articulación con el Poder Ejecutivo para garantizar su correcta aplicación y evitar que la normativa quede reducida a “una declaración de deseos”. En el Senado provincial, el proyecto fue motorizado por el legislador Ciro Seisas.
El nombre de la ley rinde sentido homenaje a Ema Bondaruk, una adolescente de casi 16 años. Según relató la diputada, un compañero con el que la joven había tenido una relación difundió imágenes íntimas sin su consentimiento, viralizando el contenido. Al enterarse las autoridades de lo sucedido, “la escuela no supo cómo abordar, lo reprendió al alumno, le pidió que se vaya a su casa”, explicó Arena.
Ante la presión y la extrema exposición social, al día siguiente la adolescente se quitó la vida. Su madre, Laura Sánchez, logró transformar ese profundo dolor en el motor principal de esta iniciativa legislativa.
Prevención y educación en las aulas
A diferencia de otras reglamentaciones de corte punitivo, la ley sancionada no busca imponer un esquema de castigos, sino de concientización y formación. “No busca controlar ni prohibir las redes ni internet ni los grupos, sino que lo que busca es educar. La respuesta frente a la tecnología nunca puede ser el miedo, sino más educación, más herramientas, más acompañamiento”, enfatizó la diputada.
La aplicación de la normativa será inmediata tras su promulgación. En lugar de un protocolo estático, que podría quedar obsoleto rápidamente ante los constantes avances tecnológicos, se implementará una guía específica.
Este documento, elaborado junto a organizaciones especializadas como Faro Digital y referentes de la ley Olimpia nacional, permitirá a las instituciones escolares “saber cómo prevenir, cómo detectar estas situaciones y cómo acompañar a quienes atraviesan estas situaciones”, precisó Arena.
El impacto del entorno social
Durante la charla periodística, también se reflexionó sobre cómo las escuelas suelen ser la caja de resonancia de una hostilidad que nace y se legitima en la sociedad, amparada a veces desde los principales sectores de poder político. Al respecto, Arena coincidió en que los discursos agresivos y la normalización de la humillación habilitan la continuidad de esas lógicas destructivas en los adolescentes.
Por este motivo, el ámbito educativo resulta fundamental para generar conciencia, frenar las prácticas de maltrato y construir empatía. “Los chicos y las chicas el mayor tiempo de su día, de su vida, la pasan dentro de la escuela y es ese ámbito justamente de educación y de poder fortalecer la mirada, de entender lo que pasa y de tener lo que los viejos le llamamos espíritu crítico”, analizó la legisladora santafesina.