Llega a las farmacias de Argentina el primer autotest de venta libre para la detección del VIH. La herramienta, aprobada por la Administración Nacional de Medicamentos, Alimentos y Tecnología Médica (Anmat), no requiere pinchazos y brinda el resultado en 20 minutos mediante una muestra de fluidos orales. En diálogo con Radio 2, el médico infectólogo Sergio Lupo destacó que este método facilita el diagnóstico para miles de personas que, por temor o diversos tabúes, evitan acercarse a un centro de salud para testearse.
Durante la entrevista, el profesional detalló que la prueba tiene un costo de 27.500 pesos. "Lo puede hacer la persona por sí misma, lo compra en la farmacia, no necesita una indicación médica", remarcó Lupo, quien comparó la dinámica de uso con la de una tradicional prueba de embarazo.
El especialista señaló que, según estimaciones médicas, hay unas 18 mil personas que todavía no saben que tienen el virus. Por eso, consideró que esta nueva opción domiciliaria brinda "la posibilidad para conservar una intimidad total" al momento de realizar la evaluación. "Entonces, es una barrera menos", aseguró.
Se trata de OraQuick HIV Self-Test, un dispositivo que se comercializará en farmacias y plataformas de venta online. Su distribución estará a cargo del laboratorio argentino Richmond, a partir de un acuerdo con la compañía estadounidense OraSure Technologies. El producto ya se utiliza en más de 60 países.
Estará a la venta desde mediados de noviembre en farmacias y plataformas online.
Cómo funciona la prueba
El dispositivo cuenta con un tubo pequeño y un hisopo. Lupo explicó que el usuario debe pasarlo varias veces por la encía superior y luego por la inferior. Posteriormente, se coloca el hisopo dentro del tubo, el cual contiene un líquido acelerador, y se esperan 20 minutos.
Si el resultado es negativo, aparecerá una sola raya en la letra C de control. Si es positivo, se marcarán dos rayas. "En ese caso, lo que tiene que hacer la persona es sacarse una foto, inmediatamente hacer una consulta médica", indicó el infectólogo.
Lupo recordó que en el año 1999 participó de una campaña donde se hicieron más de 11 mil pruebas de este estilo, aunque en aquel entonces la persona no lo podía hacer sola porque las muestras debían enviarse a un laboratorio de Estados Unidos. "Ahora esto se perfeccionó, tiene alta sensibilidad, alta especificidad y es muy sencillo", valoró.
Además, el médico deslizó que, si bien por el momento las personas deben costear la prueba de su bolsillo, "es muy probable que esto lo compre luego el Estado, porque este es importantísimo" para la salud pública.
A diferencia de los análisis de laboratorio tradicionales que detectan antígenos y anticuerpos, este método domiciliario solo identifica anticuerpos. Por este motivo, el médico aclaró que el "período de ventana" es diferente al habitual.
"La última relación que ha tenido no protegida y el resultado del test es de tres meses", advirtió Lupo. Así, un resultado negativo le brindará al usuario la tranquilidad de no haber contraído el virus hasta tres meses antes de la toma de la muestra.