La Municipalidad de Santa Fe sancionó al propietario del pitbull que causó la muerte de “Garrafa”, el perro comunitario de la Universidad Nacional del Litoral (UNL), por infringir la ordenanza que regula la tenencia y circulación de perros potencialmente peligrosos.
Según confirmó la directora del Tribunal de Faltas, Ana Caprio, el hombre fue citado a audiencia, ejerció su derecho a defensa y, tras la investigación administrativa, recibió una multa de 600 Unidades Fijas (equivalente a unos 1.206.000 pesos) y una sanción accesoria de carácter formativo.
“El imputado concurrió a la audiencia, se produjeron las pruebas pertinentes y finalmente se dictó una resolución imponiendo la sanción correspondiente”, explicó la funcionaria.
Tenencia responsable
Además de la multa económica, el dueño del animal deberá participar de manera obligatoria en charlas de concientización sobre tenencia responsable que dicta el Instituto Municipal de Salud Animal (Imusa) en escuelas primarias y secundarias durante el ciclo lectivo 2026.
Caprio indicó que el propietario reconoció los hechos y que la falta consistió en permitir que el perro circulara en la vía pública sin las medidas de seguridad exigidas por la normativa vigente. “Más allá del arrepentimiento, el resultado fue la muerte de Garrafa y eso determina la imposición de la sanción”, señaló.
La directora del Tribunal de Faltas remarcó que la ordenanza establece requisitos específicos para razas consideradas potencialmente peligrosas y advirtió sobre las consecuencias de su incumplimiento. “La tenencia responsable es fundamental. En este caso la víctima fue otro animal, pero podría haber sido una persona”, sostuvo.
Desde el organismo municipal señalaron que no existen antecedentes recientes de un caso similar en esa órbita administrativa y subrayaron que la resolución busca no solo sancionar, sino también generar conciencia social sobre la responsabilidad en la tenencia de mascotas.