El líder opositor ruso Alexéi Navalny, fallecido el 16 de febrero de 2024, fue envenenado por el Kremlin con una “toxina rara”, según se conoció en un informe elaborado por el Reino Unido.
El Ministerio británico de Relaciones Exteriores emitió un comunicado conjunto con Francia, Alemania, Suecia y Países Bajos, a dos años de la muerte del ex activista, y afirmó: “Sabemos que el Estado ruso usó esta toxina letal para atacarlo por miedo a su exposición”.
La sustancia, según los análisis efectuados, sería “epibatidina”, una toxina presente en las ranas dardo de Ecuador, al tiempo que los cinco países consideraron que únicamente Rusia “contaba con los medios, el motivo y el desprecio por el derecho internacional”.
Asimismo, anunciaron que radicarán una denuncia contra el Kremlin ante la Organización para la Prohibición de las Armas Químicas (OPAQ).
El gobierno del presidente Vladímir Putin aseguró en todo este tiempo que el opositor murió en circunstancias naturales mientras cumplía una condena de 19 años de cárcel.
Navalny falleció repentinamente a los 47 años en una prisión rusa en el Círculo Polar Ártico.