La baja de tasas en el sistema financiero que comenzó a registrarse desde mediados de marzo y se profundizó en abril, comenzó a mover tibiamente al mercado de los créditos hipotecarios. En las últimas semanas, se aceleraron las consultas de personas interesadas en acceder a créditos para la compra de vivienda, luego de que distintas entidades financieras redujeran el costo de financiamiento.
El movimiento se produjo después de que los bancos ajustaran sus tasas a la baja, llevando el promedio del sistema a niveles similares a los observados en junio del año pasado.
¿Qué tasa cobra cada banco por los créditos hipotecarios?
Durante los últimos días se registraron recortes relevantes en distintas entidades, con reducciones que en algunos casos superaron los cinco puntos porcentuales. Entre las ofertas más competitivas aparece Banco Nación, que ofrece una tasa del 6% más UVA para clientes. También ICBC se ubica entre las opciones más bajas, con 6,9% más UVA para quienes acreditan haberes, mientras que BBVA maneja tasas de entre 7,5% y 10,9% más UVA, según perfil del solicitante. En tanto, Credicoop redujo su línea al 8%, Banco Macro al 8,5%, Santander al 9,5% más UVA y Banco Patagonia al 9,7%.
La novedad es que muchas líneas volvieron a ubicarse en tasas de un dígito. El efecto inmediato fue un fuerte aumento en las consultas. Potenciales compradores comenzaron a simular cuotas e iniciaron solicitudes para poder acceder.
Los créditos hipotecarios siguen limitados
Desde RE/MAX, una de las inmobiliarias más grandes del país, señalaron que se puede observar que las consultas "han ido aumentando de a poco desde enero" y agregaron: "Si bien las tasas son importantes, por ahora el factor más decisivo para el tomador de crédito sigue siendo el valor de la cuota, el monto total a financiar y si se lo otorgan o no, y con eso mide su posibilidad de pago y poder de cumplimiento".
Pero, por el momento, ese aumento de las consultas todavía no refleja un incremento de los créditos otorgados. La principal barrera continúa siendo el nivel de ingresos exigido por las entidades financieras. Para un crédito equivalente a u$s100.000, financiando el 80% del valor de una propiedad, la cuota inicial ronda actualmente entre $750.000 y $1.000.000, según el banco y las condiciones del préstamo. Eso implica ingresos familiares mensuales cercanos a los $4 millones para poder calificar en muchos casos, una exigencia que deja afuera a una porción muy amplia de los asalariados, que cuentan con ingresos restringidos por la caída del salario real que se dio en el primer trimestre del año.
Además del ingreso mínimo, los bancos siguen manteniendo criterios estrictos para aprobar nuevas líneas. Se exige empleo formal comprobable, antigüedad laboral mínima, bajo nivel de endeudamiento y buen historial crediticio. En muchos casos, el scoring (puntaje que mide el riesgo crediticio) requerido continúa siendo elevado. Uno de los movimientos más observados en los últimos días fue el de Banco Nación, que decidió flexibilizar parte de ese scoring, buscando ampliar el universo de potenciales tomadores. Aun así, las entidades mantienen una postura prudente frente al riesgo crediticio y priorizan perfiles con ingresos estables y alta capacidad de repago.
En paralelo, buena parte del sistema financiero sigue enfocando sus recursos en préstamos corporativos, especialmente en moneda extranjera. Datos de Adeba muestran que los préstamos en dólares crecieron 3,6% en febrero y se ubicaron 50% por encima del mismo período de 2025. Esto refleja que muchos bancos prefieren canalizar los dólares depositados hacia empresas con mejor capacidad de pago que el canal minorista. Es que los préstamos para el consumo, vía tarjetas o préstamos personales, continúa bajo presión y con creciente morosidad.
La tendencia es que las tasas continúen a la baja. El BNA sigue siendo el que tiene la tasa mas baja (6%) y quien otorga la mayoría de las hipotecas en estos últimos meses. El problema era que luego de las elecciones, no solo subió la tasa sino también el scoring haciendo casi imposible acceder.
Hace unas semanas trascendió la noticia de que ese parámetro de medición del riesgo crediticio volvió a bajar. Esto hizo que comiencen no solo a aumentar las consultas vía web, sino que se comenzaron a aprobar muchas carpetas que antes no lograban el visto bueno. La web ya tuvo un tráfico bastante grande por este motivo, lo que muestra que el interés por los créditos hipotecarios UVA está lejos de agotarse".
Economistas señalan que si bien algunos bancos pueden animarse a otorgar un nuevo punto de equilibrio, dudan de que alguno vaya más allá que el BNA.