El Consejo Directivo de la Liga Cañadense de Fútbol llevó adelante una reunión con las instituciones afiliadas y resolvió, por una amplia mayoría de 22 votos contra 2, sancionar al Club Atlético Carcarañá con una suspensión de 38 meses para participar en los torneos masculinos de Primera y Cuarta División, a raíz de los graves incidentes que derivaron en el homicidio del policía Damián López, a fines de junio pasado, luego de la final del certamen entre ese equipo y Sportivo Las Parejas.
Además de la inhabilitación deportiva, la Asamblea aprobó una multa económica equivalente al valor de 3.000 entradas generales. Según las estimaciones realizadas, el monto de la sanción ronda los 30 millones de pesos.
La medida alcanza exclusivamente a las categorías superiores masculinas. Por lo tanto, el club podrá continuar compitiendo en las restantes disciplinas y divisiones organizadas por la Liga, incluyendo el fútbol infantil, juvenil, femenino y la categoría senior.
La resolución implica que Atlético Carcarañá no podrá disputar la máxima categoría masculina hasta fines de 2029. Se trata de una sanción de fuerte impacto para una institución que históricamente tuvo protagonismo en la Liga Cañadense y que además participó regularmente en competencias de alcance provincial y nacional, como la Copa Federación, la Copa Santa Fe y el Torneo Regional Federal Amateur.
Con esta decisión ya oficializada, la Liga Cañadense se prepara para el comienzo del torneo Clausura, que se pondrá en marcha el próximo fin de semana con la participación de 20 equipos, tras la exclusión de Atlético Carcarañá de las categorías afectadas por la medida.
El crimen del policía
Tras la final de la Liga Cañadense en Carcarañá, el pasado domingo 28 de junio, se registraron graves disturbios entre los hinchas de Cremería y los agentes policiales en el estadio. En esa gresca resultó gravemente herido Damián López, quien falleció al día siguiente en el Hospital de Emergencias Clemente Álvarez (Heca) de Rosario.
El agente, de 33 años y oriundo de Roldán, había sido trasladado de urgencia a Rosario el domingo por la noche, luego de sufrir una gravísima lesión en la cabeza durante los incidentes registrados en el Club Atlético Carcarañá.
Por el crimen, los hinchas del Club Atlético Carcarañá Agustín Amarilla y Julio César Zalazar fueron imputados como coautores.
En una audiencia realizada en los Tribunales Cañada de Gómez, el fiscal Juan Pablo Baños les atribuyó el delito de homicidio calificado por haber sido cometido contra un integrante de una fuerza policial en ocasión de sus funciones. El juez Guillermo Marcelo Lanfranco Pari hizo lugar al pedido de la Fiscalía y dictó prisión preventiva por 120 días para ambos acusados.
La audiencia estuvo marcada por un fuerte contrapunto entre la hipótesis de la Fiscalía y la estrategia de la defensa, que negó la participación de Zalazar en el hecho y cuestionó la principal evidencia de la investigación.
Según la imputación, los hechos ocurrieron cerca de las 17.30 del 28 de junio, cuando, tras la consagración de Sportivo Las Parejas, un grupo de entre 15 y 20 simpatizantes de Cremería comenzó a atacar con piedras, gomeras y otros elementos contundentes al personal policial que cumplía funciones de seguridad en el predio del Club Atlético Carcarañá, también llamado Cremería.
La Fiscalía sostuvo que la situación se agravó cuando decenas de hinchas locales saltaron el tejido perimetral y rodearon a los uniformados, que quedaron ampliamente superados en número.
En ese contexto, Baños afirmó que Zalazar tomó una barra de hierro de construcción de 49 centímetros y la clavó desde atrás en la parte inferior izquierda del cráneo de López. De acuerdo con la acusación, inmediatamente después Amarilla empujó el hierro para profundizar la lesión, provocando que el efectivo cayera al suelo y comenzara a convulsionar.
López fue trasladado primero al Samco de Carcarañá y luego al Hospital de Emergencias Clemente Álvarez (Heca) de Rosario, donde murió al día siguiente.
Al finalizar la audiencia, el fiscal Baños defendió la teoría del caso y remarcó que la investigación continúa.
"Podemos llevar a audiencia a las dos personas que creemos que cometieron el hecho. Mostramos las evidencias recolectadas en estos cuatro días. Aún falta profundizar la investigación", sostuvo.
El fiscal indicó que la acusación se apoya en "un testimonio fundamental que los ubica en el lugar" y reiteró que "fue una agresión desde atrás con un hierro de 49 centímetros".
Respecto de la versión que circuló sobre la supuesta participación de un menor de edad, el fiscal indicó que, por el momento, esa hipótesis no encontró respaldo. "Por ahora no hay nada", afirmó, y agregó que continúan buscando nuevas filmaciones del episodio.
El abogado defensor Daniel Gazzera cuestionó la consistencia de la investigación y aseguró que su cliente ni siquiera permaneció en el lugar cuando comenzaron los disturbios.
"Mi defendido se fue; salió del estadio, fue a buscar la moto y se fue a su casa. Vio la turba que se armó luego del partido y se fue. Él no fue el autor, ni siquiera tiró una piedra", sostuvo.
El veterano penalista también puso en duda el principal testimonio de cargo, el del policía Molina.
"Es el único que supuestamente vio a Zalazar y Amarilla. De todos los demás, nadie vio nada", afirmó.
Además, cuestionó que las detenciones se hayan concretado recién al día siguiente. "Me resulta raro que el domingo no hayan metido presos a Zalazar y Amarilla si los vieron pegándole al policía. ¿Por qué fueron recién al otro día?", planteó.
A su vez, las hermanas de Damián López pidieron que quienes estuvieron en la final de la Liga Cañadense aporten fotos, videos o testimonios para profundizar la investigación.