Paraguay atraviesa una fuerte crisis financiera e institucional tras la intervención de Ueno Bank, una de las principales entidades digitales del país. La decisión del Banco Central del Paraguay (BCP) dejó a millones de clientes sin acceso a sus cuentas y ahorros, mientras avanzan investigaciones judiciales por presuntas irregularidades financieras.
El episodio también adquirió una dimensión política. Este martes 3 de noviembre, el titular del Banco Central, Carlos Carvallo Spalding, presentó su renuncia, dos personas fueron detenidas y se emitieron ocho órdenes de captura contra directivos y personas vinculadas a la entidad.
La situación también puso bajo presión al presidente Santiago Peña, quien tuvo participación accionaria en Ueno Holding hasta marzo de 2025. Aunque el mandatario negó mantener vínculos actuales con el banco, sus antecedentes empresariales volvieron al centro de la discusión pública.
Por qué el Banco Central intervino Ueno Bank
La decisión de iniciar el procedimiento de resolución se tomó después de que el organismo regulador detectara que el índice de solvencia de la entidad había caído por debajo de la mitad del mínimo exigido por las normas financieras.
El deterioro fue identificado durante un proceso de revisión de los estados financieros, que también detectó debilidades en las operaciones crediticias y problemas en los indicadores de liquidez.
A partir de esa situación, el Banco Central dispuso la suspensión de las operaciones de la entidad y el inicio de un procedimiento para verificar sus activos y pasivos, preservar el patrimonio y determinar cómo se devolverán los fondos a los depositantes.
La medida afectó de manera inmediata a los usuarios: dejaron de funcionar las operaciones con tarjetas, las transferencias y los servicios de cuentas y aplicaciones bancarias.
Ueno Bank tiene alrededor de tres millones de clientes y administra importantes recursos del sector público paraguayo.
Qué pasará con los ahorros de los clientes
El Banco Central informó que el Fondo de Garantía de Depósitos cubre hasta 228.300.000 guaraníes por persona y por entidad financiera, un monto equivalente a 75 salarios mínimos mensuales.
Para los depósitos que superen ese límite, las autoridades anunciaron que buscarán mecanismos legales para proteger la mayor cantidad posible de fondos. El organismo tiene un plazo máximo de 15 días para completar el balance de exclusión de activos y pasivos, aunque aseguró que trabaja para acelerar el procedimiento.
Dos detenidos y ocho órdenes de captura
Hasta el momento se informaron dos detenciones y ocho órdenes de captura. Entre los nombres incluidos en la investigación aparecen Juan Manuel Gustale, Federico Miguel Vázquez Villasanti y Julio Daniel Rey Fernández.
La Fiscalía analiza documentación que supera las 2.000 fojas y busca determinar si existieron maniobras que puedan encuadrarse en delitos como lesión de confianza y estafa, entre otras posibles figuras penales.
Otro de los puntos más delicados del caso es la exposición de organismos públicos paraguayos a Ueno Bank.
Según los datos difundidos por Bloomberg, los depósitos estatales en la entidad rondaban los 869 millones de dólares y representaban aproximadamente el 29% de sus depósitos totales al cierre de junio.
Uno de los organismos más comprometidos es el Instituto de Previsión Social (IPS), que mantiene inversiones en certificados de depósito y bonos financieros de la entidad.
Las estimaciones publicadas sobre la exposición del organismo previsional oscilan entre 345 y 380 millones de dólares.
Desde el IPS aseguraron que las jubilaciones y los aguinaldos se pagarán en tiempo y forma, aunque deberán reorganizar las operaciones de aproximadamente 32.000 beneficiarios que utilizaban Ueno para cobrar sus haberes.
La crisis también golpea al presidente Santiago Peña
El escándalo financiero llegó hasta la presidencia paraguaya por los antecedentes empresariales de Santiago Peña. El mandatario había tenido participación accionaria en Ueno Holding, pero aseguró que dejó de ser accionista a fines de marzo de 2025, cuando decidió no participar de una reorganización societaria.
Su vínculo anterior con el grupo financiero volvió a generar cuestionamientos, especialmente por la cantidad de recursos públicos que estaban depositados en la entidad y por las dudas sobre los mecanismos de supervisión.
En paralelo, el presidente del Banco Central, Carlos Carvallo Spalding, presentó su renuncia a pedido de Peña. Carvallo había presidido Financiera Ueno antes de asumir la conducción del organismo regulador.
El funcionario permanecerá provisoriamente en el cargo para garantizar la continuidad del procedimiento de resolución.