La sanción de la ley que incorpora como contravención al Código de Convivencia de Santa Fe la actividad de cuidacoches no autorizados abre ahora otro debate: el de su aplicación concreta, que requiere de una ordenanza específica del municipio. El senador por el departamento Rosario, Ciro Seisas, autor de la iniciativa, y Viviana Wille Bille, directora de la Comisión Arquidiocesana para la Pastoral Social, analizaron este viernes en el programa Radiópolis, de Radio 2, el escenario que se abre después de la aprobación.

El legislador buscó bajar las expectativas de un cambio inmediato. “Estamos empezando a andar un camino que es completamente nuevo”, afirmó, y planteó que arranca un proceso que deberá sostenerse durante los próximos años. Para él, la norma es, en todo caso, el punto inicial. Y puso un ejemplo: la eliminación progresiva de los carros con caballos en Rosario, que requirió un período prolongado de transición.

La ley aprobada el jueves incorpora sanciones para quien realice tareas de cuidado, guarda, lavado o limpieza de vehículos sin autorización en aquellos lugares donde la actividad esté prohibida por una norma local. Por eso, para que el nuevo régimen tenga plena aplicación en Rosario todavía resta, además de la promulgación provincial, que la ciudad defina su propio marco normativo. Seisas remarcó que cada municipio deberá establecer las reglas según su realidad.

Wille Bille, en tanto, apuntó contra las organizaciones que controlan lugares, fijan cuánto debe cobrarse y se quedan con una parte de la recaudación, y pidió que se las diferencia de personas sin trabajo, en situación vulnerable, que son no violentas y en muchos casos terminan al mando de las mismas.

Y puso un signo de interrogación sobre uno de los aspectos que ahora deberá demostrar la implementación de la ley: la posibilidad concreta de reconvertir laboralmente a quienes viven de esa actividad.

En la entrevista mencionó testimonios de cuidacoches que aseguran que aceptarían otro empleo si pudieran conseguirlo y recordó las dificultades de inserción que enfrentan personas con baja calificación laboral. “Esto lo hago porque no tengo otra cosa para hacer”, es, dijo, la síntesis de ese argumento.

La coyuntura le da peso a ese señalamiento. Los últimos datos del Indec ubicaron la tasa general de desocupación de los 31 principales aglomerados urbanos en el 7,9% durante el segundo trimestre de 2026, con un deterioro particularmente marcado del mercado laboral del Gran Rosario, donde trepó al 11,5. Para Wille Bille, esa realidad obliga a ser prudentes frente a la idea de que la salida de la actividad pueda resolverse simplemente mediante capacitación o intermediación laboral.

“No es de un día para el otro”

Seisas sostiene que el Estado cuenta con herramientas para afrontar la transición. La propia ley ordena implementar acciones de prevención e inclusión social, capacitación, formación en oficios, intermediación laboral y abordajes vinculados con salud mental y consumos problemáticos. El senador señaló además que el municipio tiene identificadas a muchas de las personas que actualmente trabajan como cuidacoches y consideró que ese relevamiento facilitará un abordaje gradual.

Pastoral Social coloca el acento un paso antes: que esas herramientas existan no significa necesariamente que haya una salida laboral disponible para todos. De allí su insistencia en que el proceso no puede pensarse como una eliminación instantánea de la actividad.