Flávio Bolsonaro protagonizó una serie de cambios llamativos en la carta con la que desconoció el resultado de las elecciones presidenciales de Brasil y anunció que buscará liderar la oposición desde Estados Unidos. El senador y excandidato presidencial difundió tres versiones sucesivas del documento: primero se presentó como el “verdadero presidente electo” y utilizó un escudo nacional que dejó de estar vigente en 1968; luego corrigió el emblema y, finalmente, modificó su propia definición para identificarse como “líder de Brasil”.
La primera versión de la carta fue enviada a periodistas por aliados del senador y llevaba un escudo con la denominación “Estados Unidos do Brazil”, utilizado desde la proclamación de la República, en 1889, hasta 1968, cuando fue reemplazado durante la dictadura militar. Trece minutos después, circuló un nuevo archivo con el emblema correspondiente a la actual República Federativa de Brasil.
El cambio fue difundido por Paulo Figueiredo, aliado de Flávio que también reside en Estados Unidos, quien acompañó el segundo documento con un mensaje breve: “Versión con el escudo correcto”.
Pero la corrección del símbolo no fue la única modificación. En una tercera versión, el senador dejó de presentarse como el “verdadero presidente electo de Brasil” y pasó a definirse como “líder de Brasil”.
En la primera versión de la carta, Flávio Bolsonaro se dirigió al pueblo brasileño y a la comunidad internacional como el “verdadero presidente electo”, pese a haber sido derrotado por el mandatario Luiz Inácio Lula da Silva, del Partido de los Trabajadores (PT), por una diferencia cercana a los 4,4 millones de votos.
El senador sostuvo que durante los comicios se produjo un fraude electoral y cuestionó la actuación de las autoridades. Sin embargo, el documento no presentó pruebas de irregularidades que pudieran modificar el resultado de la elección.
Entre sus argumentos, cuestionó la decisión de extender el horario de votación hasta las 19, atribuida al ministro del Supremo Tribunal Federal (STF) Cristiano Zanin. No obstante, el Tribunal Superior Electoral (TSE) informó que poco más de 30.000 votos fueron contabilizados entre las 17 y las 19, sin impacto en el resultado general.
Flávio también acusó al gobierno de Lula de abuso de poder político y económico durante la campaña y defendió la anulación de la candidatura de su adversario. “La noche del domingo, vi estupefacto cómo se materializaba un fraude electoral ante mis ojos”, afirmó en el texto.
En las distintas versiones del comunicado, el senador anunció que pretende encabezar la oposición al gobierno del PT desde Estados Unidos, donde se encuentra junto con su familia. También anticipó que presentará una estrategia para movilizar a sus seguidores mediante acciones que definió como pacíficas y legítimas.
“En los próximos días, me dirigiré regularmente al pueblo brasileño y presentaremos una estrategia para movilizar a la oposición y al inmenso apoyo popular con el que contamos, por todos los medios pacíficos y legítimos”, sostuvo.
En la carta, además, agradeció al presidente estadounidense Donald Trump y al mandatario argentino Javier Milei por el apoyo recibido tras su salida de Brasil.
Flávio Bolsonaro llegó a Estados Unidos durante la mañana del miércoles, después de salir de Brasil por vía terrestre hacia la Argentina y continuar el viaje en un avión privado.
Según informó el gobierno argentino, el senador ingresó al país el martes a las 22.50 por el Puente Internacional Tancredo Neves, que conecta Foz do Iguaçu, en el estado brasileño de Paraná, con Puerto Iguazú, en Misiones. Lo hizo con su pasaporte italiano.
Desde allí abordó un avión privado con destino a Guayaquil, Ecuador. El vuelo partió de esa ciudad a las 6.22, hora de Brasilia, rumbo al aeropuerto Opa-locka, una terminal para vuelos ejecutivos ubicada en el condado de Miami-Dade. El senador llegó a Estados Unidos a las 10.24.
La salida se produjo en medio de investigaciones judiciales que lo involucran. Según la información publicada, el juez del Supremo Tribunal Federal Alexandre de Moraes había dispuesto la cancelación de sus pasaportes a pedido de la Policía Federal, que había advertido sobre un posible riesgo de fuga. Flávio no entregó los documentos dentro del plazo establecido.