El Servicio Nacional de Sanidad y Calidad Agroalimentaria (Senasa) decomisó una carga de 400 kilos de pescado de río que era transportada sin respetar las condiciones sanitarias exigidas para el traslado de alimentos. El procedimiento se realizó durante un control de rutina en una ruta de Entre Ríos.
La inspección tuvo lugar en el puesto Cerrito, ubicado sobre la ruta nacional 14, en el departamento Federación. Allí, agentes del Centro Regional Entre Ríos del Senasa revisaron una camioneta que trasladaba pescado desde Concordia, Entre Ríos, hacia Paso de los Libres, Corrientes.
Según publicó el sitio El Once, con información del organismo, la mercadería no contaba con la refrigeración necesaria para garantizar su conservación y prevenir riesgos para la salud de los consumidores.
La carga estaba compuesta por 46 ejemplares de dorado, 28 de sábalo, 50 kilos de bagre y otros ejemplares de boga, bagre amarillo, moncholo y patí.
Además de la falta de cadena de frío, los inspectores constataron que el cargamento no tenía el Permiso de Tránsito obligatorio para el traslado de productos pesqueros.
El vehículo tampoco contaba con la habilitación correspondiente del Senasa ni reunía las condiciones necesarias para transportar sustancias alimenticias.
Ante las irregularidades detectadas, se decomisó la totalidad de la mercadería y se dio intervención a la Brigada de Prevención de Delitos Rurales de la Policía de Entre Ríos.
Desde el organismo señalaron que las infracciones detectadas constituyen una presunta transgresión al Decreto 4238/68 y al capítulo XXVI del Código Alimentario Argentino.
Tras el procedimiento, el Senasa recordó a productores, transportistas y comercializadores la importancia de cumplir con las exigencias sanitarias para garantizar la inocuidad de los alimentos y la trazabilidad de los productos durante toda la cadena de comercialización.