La confirmación de un caso positivo de rabia en un gato doméstico encendió la alerta entre profesionales veterinarios y autoridades sanitarias de la provincia de Buenos Aires. 

El animal residía en el partido de Pilar y actualmente se investiga cuál fue la vía de transmisión del virus.

El caso fue comunicado por el Colegio de Veterinarios de la Provincia de Buenos Aires (CVPBA), que informó que ya se encuentra en desarrollo el proceso de tipificación de la variante viral. Este análisis permitirá establecer si se trata de una variante aérea, vinculada a murciélagos, o de una variante terrestre.

Según indicaron desde la entidad, los resultados del estudio estarían disponibles durante la próxima semana y serán determinantes para conocer el origen del contagio y reconstruir cómo llegó el virus al animal.

La rabia es una enfermedad poco habitual en mascotas domésticas debido a las campañas de vacunación existentes, pero continúa siendo una zoonosis de alta gravedad. 

Puede transmitirse de animales a personas mediante la saliva, principalmente a través de mordeduras o rasguños, y una vez que aparecen los síntomas clínicos tiene una evolución prácticamente mortal.

Por esta razón, los especialistas destacan la importancia de la prevención, la vacunación y la consulta inmediata ante cualquier situación de riesgo.

Desde el Colegio de Veterinarios recordaron que la vacuna antirrábica es obligatoria para perros y gatos desde los tres meses de vida y debe aplicarse anualmente, incluso en aquellos animales que permanecen dentro del hogar y no tienen contacto habitual con el exterior.

Los profesionales señalaron que un gato que vive exclusivamente en un domicilio también puede estar expuesto al virus. Una de las situaciones posibles es el ingreso de un murciélago a través de una ventana, un balcón o un patio, generando un eventual contacto con la mascota.

Investigan si hubo contacto con un murciélago


Una de las hipótesis que se analiza en este caso es que el contagio haya ocurrido a través de un murciélago. Estos animales son considerados uno de los principales reservorios de la rabia en distintas zonas del país.

Ante cualquier contacto entre una mascota y un murciélago, recomiendan considerar la situación como de riesgo y realizar una consulta veterinaria de manera inmediata para evaluar los pasos a seguir.

Qué hacer ante una posible exposición


La advertencia también alcanza a las personas. Frente a una mordedura o rasguño provocado por un animal sospechoso de portar rabia, la primera recomendación es lavar la herida de forma inmediata con abundante agua y jabón, o con agua y detergente, durante al menos 15 minutos.

Luego del lavado, se debe enjuagar con agua corriente y aplicar un antiséptico, como alcohol al 70%. Tras la limpieza inicial, es fundamental concurrir lo antes posible a un centro de salud para que el personal médico determine si corresponde iniciar el tratamiento antirrábico y verifique el estado de la vacunación contra el tétanos.

En caso de contar con la información, también se recomienda aportar los datos del animal que provocó la agresión y de su dueño, ya que esos elementos pueden facilitar el seguimiento epidemiológico del caso.