En el marco de la antesala del próximo viaje apostólico del Sumo Pontífice a la Argentina, el presidente de la Confederación Argentina de la Mediana Empresa (Came), Ricardo Diab, participó hoy en la Audiencia General de León XIV en el Vaticano. En esa instancia, Diab -también titular de la Asociación Empresaria de Rosario- le entregó al Papa un documento institucional elaborado en el que alerta sobre la difícil situación que atraviesan las pymes, principal sostén del empleo en el país.
Came —que reúne a 1.491 federaciones, cámaras, centros y uniones empresarias de las 23 provincias y la Ciudad de Buenos Aires— buscó, con este gesto, visibilizar la realidad del sector productivo y dar continuidad al diálogo institucional junto con interlocutores de la Iglesia argentina y con los distintos niveles del Estado, apelando a la construcción de políticas públicas a favor de las pymes.
A través del escrito, Came advirtió sobre los factores que asfixian la actividad productiva: caída sostenida del consumo interno; alta presión impositiva; falta de financiamiento productivo; y crecientes costos operativos. El achicamiento del entramado productivo no solo implica un quebranto económico, sino una catástrofe social que destruye puestos de trabajo y debilita el tejido comunitario en las economías regionales.
Frente a ese diagnóstico, la entidad pyme no se limitó a plantear el problema: propuso impulsar una mesa plural y federal con cinco compromisos orientados a transformar la estabilidad en inversión, producción y empleo formal.
De esta manera, Came planteó avanzar en la formalización laboral, con simplificación y coordinación de obligaciones que amplíen la base de empresas y trabajadores registrados; en la capacitación, con articulación de empresas, sindicatos, universidades e Iglesia en programas que fomenten nuevas habilidades; en el financiamiento, con orientación de instrumentos hacia la inversión productiva, la innovación y las primeras exportaciones; en el desarrollo territorial, con prioridad para las cadenas regionales y la infraestructura para agregar valor en origen; y en el diálogo social, con la institucionalización de conversaciones periódicas basadas en datos y en la búsqueda del bien común.
Al cabo de la Audiencia papal, el presidente de Came remarcó el valor del mensaje social de la Iglesia en momentos de fragilidad e incertidumbre. “La situación de las pymes es seria, y necesitamos encender las alarmas para proteger la producción nacional y sostener la paz social. Las pymes no pedimos privilegios: necesitamos reglas claras, acceso razonable al financiamiento y condiciones que nos permitan competir sin renunciar a la dignidad humana”, expresó Diab.