A 12 días de la desaparición de Micaela Albornoz, la joven de 32 años vista por última vez el 24 de junio al salir de su casa de Villa Manuelita, su familia endureció la protesta y reiteró la sospecha de que la mujer no permanece desaparecida por decisión propia, sino que podría estar siendo retenida por terceros que se aprovechan de su estado de vulnerabilidad.

"Ella está seguramente dentro de una casa. Nosotros suponemos que ya no se trata de que no quiera volver. Puede ser que alguien la tenga retenida y se esté aprovechando de su situación, porque ella es muy vulnerable. No es que esté por ahí y no quiera regresar con su familia. Sin su medicación es una chica muy manipulable", sostuvo este lunes su hermano durante una protesta realizada en la zona sur de Rosario.

El familiar aseguró que esa hipótesis se apoya en información que fueron reuniendo durante la búsqueda. "Por los datos que fui consiguiendo y hablando con gente de la calle, estoy seguro de que ya la están reteniendo personas que son más vivas que ella y se están aprovechando de eso. Mi hermana jamás en su vida se drogó ni consumió nada, pero esta gente se aprovecha de esa situación, la usa y la utiliza", afirmó.

Respecto de las prendas de vestir de Micaela que fueron halladas en distintos puntos de la ciudad durante la última semana, consideró que pudieron haber sido robadas y descartadas posteriormente.

"Sobre las prendas de ropa que aparecieron en distintos lugares, creemos que primero le robaron, eso está seguro. Si ella no durmió ahí, significa que alguien le robó y fue descartando algunas de sus cosas. No sabemos qué pasó con ella porque ni siquiera tenemos una cámara que la haya registrado de cerca o caminando", señaló.

También cuestionó la demora en la investigación y los tiempo de actuación en los primeros días posteriores a la desaparición.

Micaela Albornoz fue vista por última vez el 24 de junio al salir de su casa de Villa Manuelita.

"Hoy Rosario tiene una cámara por cuadra. Si esto se hubiera hecho desde un principio, cuando tendrían que haber activado el protocolo, todo habría sido mucho más rápido. No es lo mismo rastrear a una persona seis días después de que desapareció que hacerlo a los dos días, cuando las pruebas están más frescas. Lo mismo pasa con los perros de búsqueda: no es igual trabajar al segundo o tercer día que una semana después", manifestó.

Sobre la persona que, según sospechan, podría estar reteniendo a Micaela, indicó que aún no lograron identificarlo.

"No conocemos a la persona que suponemos que la tiene. Por lo que nos explican, es alguien que anda en la calle. No sabemos si después de todo este revuelo la descartó o si la sigue reteniendo. Estamos tratando de conseguir más datos porque ni siquiera tenemos una foto de esa persona", agregó.

En el mismo sentido, una de las hermanas de Micaela pidió colaboración de la comunidad ante los reiterados llamados que reciben.

"A quienes crean haberla visto les pedimos que nos ayuden. Ojalá puedan colaborar con la familia. Si la ven, que la retengan y llamen a la Policía. Todos dicen "la vimos acá" o "la vimos allá", pero cuando llegamos ya no está. No puede ser que todos la vean y nadie pueda retenerla o sacarle una foto para confirmar si realmente es ella. La familia corre de un lado a otro siguiendo esos datos y nunca la encuentra", expresó.

Este lunes, familiares, amigos y vecinos realizaron una movilización en Circunvalación y Ayolas para exigir avances en la búsqueda de la joven. La protesta incluyó un corte total de tránsito que se extendió durante aproximadamente una hora y luego fue levantado. La concentración generó importantes demoras en la circulación y motivó la presencia de fuerzas de seguridad en el lugar.

Durante la manifestación, los presentes reclamaron una mayor intensidad en la investigación y reiteraron su pedido de que las autoridades logren localizar a Micaela. Al grito de su nombre, insistieron en la necesidad de acelerar las medidas de búsqueda y sostuvieron que la mujer podría encontrarse retenida contra su voluntad.

La desaparición de Micaela mantiene en alerta a su familia desde el 24 de junio, cuando salió de su vivienda de Becquer al 500 bis, en Villa Manuelita. Según la denuncia, atraviesa un delicado cuadro de salud mental, con tratamiento mediante psicofármacos, y su condición aumenta la preocupación de sus allegados.

En el transcurso de la investigación aparecieron prendas que fueron reconocidas por su familia, primero en un árbol del Parque Independencia y luego en la zona de Presidente Perón y Crespo. Los familiares también aseguraron haber recibido numerosos llamados de personas que dijeron haber visto a Micaela junto a personas en situación de calle en distintos sectores de Rosario.

Su hermana Eliana afirmó días atrás que recibieron información que ubicaba a la joven en el Parque Urquiza, el Parque Independencia, la Terminal de Ómnibus, el Parque España y la zona de los semáforos de Telefé. "Si ven a alguien pidiendo comida, vendiendo pañuelitos, que mire su cara dos segundos, puede ser mi hermana", había pedido.

La familia sostiene que la mujer pudo haber salido inicialmente por sus propios medios, pero cree que luego fue captada por personas que se aprovecharon de su vulnerabilidad. Además, denunció que recibió llamados extorsivos en los que exigían dinero a cambio de información sobre su paradero y cuestionó demoras en el análisis de cámaras de seguridad durante los primeros días de la búsqueda.

Familiares de Micaela durante la protesta en Circunvalación este lunes (Alan Monzón/Rosario3).