La compañía SLB, una de las mayores empresas globales de servicios petroleros, comunicó este sábado que no participarán en proyectos de explotación de hidrocarburos en las islas Malvinas, misma decisión que tomaron Baker Hughes, uno de los principales proveedores de tecnología para el gigante energético británico BP, y Halliburton, firma estadounidense con gran presencia en Vaca Muerta. Ninguna de las tres firmas está vinculada con el proyecto Sea Lion, un yacimiento ubicado en la cuenca norte del archipiélago y operado por la israelí Navitas Petroleum y la británica Rockhopper Exploration.
Estas empresas dieron a conocer sus decisiones dos días después de que el presidente Javier Milei anunciara una serie de medidas para sancionar a empresas extranjeras que participen de la explotación de recursos naturales en el territorio argentino que permanece usurpado por los británicos.
La compañía SLB, fundada en París y con sede en Estados Unidos, tiene presencia en 100 países. A través de un comunicado, aclaró que la decisión responde a lo establecido por el decreto 868/26 publicado este viernes en el Boletín Oficial.
“SLB informa que no está participando ni tiene previsto participar en procesos de licitación que tengan por objeto la prestación de servicios para proyectos hidrocarburíferos en las Malvinas, así como en los espacios marítimos circundantes”, sostuvo la gigante de servicios petroleros.
Y agregó: “SLB reafirma su compromiso con el cumplimiento de las normas vigentes”.
Por su parte, Baker Hughes Argentina S.R.L. también informó este sábado que, en cumplimiento del mismo decreto del Poder Ejecutivo Nacional, “no participa ni tiene previsto participar” en procesos de licitación destinados a prestar servicios para proyectos hidrocarburíferos en las Islas Malvinas y en los espacios marítimos e insulares circundantes.
La multinacional señaló además que “reafirma así su compromiso con el cumplimiento de la normativa vigente en la República Argentina” y destacó que lleva más de 70 años vinculada al desarrollo de la industria energética del país.
En la misma línea, Halliburton aseguró que respeta “la soberanía de la República Argentina” y reafirmó su compromiso con el país y con el desarrollo responsable del sector energético.
La compañía estadounidense, una de las principales empresas globales de servicios para la industria petrolera, aclaró que no participa del proyecto Sea Lion ni de ninguna actividad de exploración o producción relacionada con las Islas Malvinas y señaló que desarrolla sus operaciones “en pleno cumplimiento de las leyes y regulaciones de la República Argentina”.
El decreto firmado por el presidente Javier Milei designó a la Cancillería como autoridad de aplicación de la Ley 26.659 y estableció un procedimiento más rápido para investigar y eventualmente sancionar a personas o empresas que realicen actividades hidrocarburíferas sin autorización argentina en los espacios marítimos vinculados con Malvinas, Georgias del Sur y Sandwich del Sur.
Los organismos públicos deberán informar posibles infracciones en un plazo de cinco días hábiles y, una vez abierto un sumario, los investigados tendrán diez días para presentar su descargo.
Sanciones a empresas
La Oficina del Presidente informó este viernes que la Cancillería dispuso “el inicio de los procedimientos sancionatorios de 45 sujetos, tanto personas humanas como personas jurídicas, para investigar y sancionar la violación de las prohibiciones establecidas por el artículo 2° de la Ley N° 26.659, en tanto estarían desarrollando actividades vinculadas a la exploración y explotación de hidrocarburos en nuestra Islas Malvinas".
A través de un comunicado difundido en redes sociales, el Gobierno explicó: “Se iniciará el procedimiento sancionatorio no sólo contra empresas que se encontrarían llevando adelante ilegítimamente actividades hidrocarburíferas en nuestra plataforma continental, sino también contra accionistas suyos y empresas que le han estado prestando servicios para que puedan llevar adelante su actividad”.
“Las Islas Malvinas, Georgias del Sur y Sandwich del Sur y los espacios marítimos e insulares correspondientes son argentinos. Por historia y por derecho. No hay discusión. Lo son y seguirán siendo sin importar quien las ocupe. Pero recientemente, la ocupación ha profundizado severamente su accionar, avanzando en la extracción de nuestros recursos naturales”, agregó el comunicado.
“Esta medida constituye un acto de justicia para todos aquellos que lucharon y dieron su vida por nuestra Nación. Es también un mensaje claro hacia el mundo: la República Argentina no resigna ni resignará jamás su soberanía sobre las Islas Malvinas. Quienes hoy pretenden lucrar violando esa soberanía encontrarán en el Estado argentino toda la firmeza de la ley para hacer valer lo que por historia y por derecho le pertenece”, concluyó.